lunes, 16 de mayo de 2011

Lo que quiso decir la presidenta



Por Susana Dillon


La Presidenta tiene método para dirigirse al público-. Cada vez que habla sin discurso escrito, cuando se deja llevar por lo que debe decir de acuerdo a la circunstancia, cuando todavía tantea, a puro instinto la temperatura de los asistentes, da la sensación que va derecho al grano. Muchos interpretadores dieron su elaborado veredicto, cuidándose de no meter la pata. La cosa no es para meterse a lo hondo y después tenerse que retractar-.
¿Qué y a quién sacudió con frases que no dan lugar a dudas?
-A los que pese a declamar su apoyo a la Presidenta, no bien cambian de rumbo, agarran el bombo, los carteles y se largan a la calle a exigir más poder, ya no les alcanza el aumento de acuerdo a la inflación. En tanto semblantean a ver cómo caen sus exigencias ante la Presidenta, así van seguros a la nueva arremetida.
La cuerda, en José C. Paz, se tensó hasta límites difíciles de mensurar. Los petroleros de Santa Cruz y los camioneros de la rama combustibles parecen haber sido los que derramaron la última gota de paciencia de la mandataria, pero el provocador en esta instancia no es otro que el Clan Moyano, el padre con sus dos hijos…y el que quiera oír que oiga…
La Presidenta habló con dolor del momento en que debe hacer consideraciones de una situación de acosamiento de los que no solamente quieren reivindicaciones salariales, sino que pretenden un poder que hasta aquí sólo han tenido los políticos, pero ahora el más interesado es el Zar de los obreros agrupados en la CGT y que son los que han logrado sueldos astronómicos comparados a los que padecen millones de maestras y los oscuros trabajadores en negro, de los cuales nadie se acuerda, como si fueran los más abandonados en el concierto de los Pueblos Originarios, precisamente los Qom (que estuvieron haciendo huelga de hambre en la Av. 9 de julio, hasta recién).
La imagen que se nos viene a la memoria, recordando aquel gesto del hijo mayor de Moyano, Pablo, cuando con un arma en la mano apuntaba en una manifestación a un adversario, no era para tranquilizar a nadie, el chico quiere la torta ya mismo, parece no ser de los que esperan-
…Y no creo ser la única que se imagina la misma escena.
Ni la CGT, ni otro organismo puede darse el lujo de presionar de esta manera, ni tampoco por la fama de haberse hecho millonarios al exhibir la fortuna que han logrado desde que la CGT parece pertenecerles.
El discurso de la Presidenta en José C. Paz, no deja la menor duda: la Presidenta está harta de parar empujones, harta de los que declaman elogios y sumisas ponderaciones, pero al momento ya están con nuevas exigencias en un país que tiene maestras a 1.300 pesos por mes y muy mala asistencia médica (ver provincia de Córdoba)
….Y yo la creo muy sincera cuando afirmó:”No me muero por ser Presidenta”, sobre todo si está cansada de hipocresías”-Como tampoco arriesgaría su salud por el camino. No olvidar que esta señora tiene hijos que la reclaman, que hace muy poco perdieron al padre.
Aquí no queda otro rumbo que bajar las apuestas y permitir, es más, poner el hombro para que termine con normalidad su período de gobierno, anteponiendo el orden y la razón a la impericia y a la fuerza.
De esta manera, podrá el país discernir sobre quien manifiesta ruidosamente por entusiasmo y quien atropelle oscuramente con otros fines.

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