domingo 1 de noviembre de 2009

Lo Que Costó La Fundación De Córdoba




Por Susana Dillon


Al analizar las fechas en que fueron empadronados los comechingones no bien descubiertos por Jerónimo Luís de Cabrera que venía del Norte a fundar ciudades, nos damos cuenta que a partir del año 1600 se acaban los datos de los censos, no porque se hubiese suspendido esa labor de estadística sino porque los indios habían desaparecido, los habían exterminado y aquellos que huyeron hacia lo más oculto de las sierras, permanecieron conservando sus vidas pero perdieron su cultura, su trabajo comunitario en los ayllus, su idiomas y sus cultos, es decir se aculturizaron, desmembrándose de sus sacate.
La riqueza que encontraron que eran precisamente esos primitivos pobladores, pronto se dilapidó, sin tener en cuenta que se quedaron sin mano de obra para construir las iglesias, conventos, cabildos, casas solariegas, estancias y obrajes.
Por ese motivo tuvieron que entrar en el vil negocio de la esclavitud que se había prohibido en Europa pero que se instaló en América con el beneplácito de la Iglesia que también la adoptó para sus construcciones y vida social. El esclavo negro suplantó al indio, de allí que se iniciara este nuevo flagelo para estos desdichados venidos del África.
La ciudad de Córdoba, sus soberbias Catedrales, sus suntuosos templos, sus casas solariegas, su cabildo están edificados sobre los despojos y la sangre de los nueve pueblos de las inmediaciones, entre ellos Quilino, San Jacinto, Soto, PichanasNono, La Toma, Cosquín y San Martín de Nonsacate. Con el paso del tiempo y siendo Sobre Monte Gobernador Intendente de Córdoba, volvió a mandar otro censo y en poco más de 200 años sólo anotaron 531 aborígenes.
Según nuestro historiador Miguel Ángel Gutiérrez, que conoce a los serranos, de la región de Achiras, porque fue durante 37 años maestro rural, colgado de las sierras, dice que los actuales pobladores nativos conservan las mismas características físicas y costumbres de los comechingones, descriptos por los colonizadores españoles, agregando que son personas retraídas, de pocas palabras, con una notable resistencia física al clima duro de las altas sierras, a las que se han adaptado durante centurias.
Hay un trabajo muy interesante de la Dra. Beatriz Bixio, titulado "Los pueblos indígenas de Córdoba en el siglo XVII. Desnaturalizaciones étnicas y derecho a la tierra", editado en la revista "Memoria del Primer Congreso de Culturas Originarias", 11, 12 y 13 de Oct. de 2005, Cba. Pág. 17 que expresa: "y paralelamente a este proceso de caída rápida y abrupta demográfica, encontramos que esta ciudad de Córdoba, que en sus orígenes no fue más que un fuerte donde habitaban aproximadamente cien españoles, en ese mismo período sufrió un proceso de mejoramiento enriqueciéndose de modo tal que incorporase rápidamente sus vecinos feudatarios al tráfico comercial interregional, al vida política y a la vida económica".
"Pueden, hasta el punto que Córdoba, a fines del siglo XVII ser una de las ciudades más florecientes del interior".
"Este es el período menos conocido que hay, porque hay menos investigaciones en relación a este tema. El pronto enriquecimiento trajo el asombro y el repudio de los funcionarios superiores venidos desde el Alto Perú (especialmente de la Audiencia de Charcas) que comprobaron los excesos cometidos con los indígenas por el sistema de las encomiendas a la que se unía el despojo de las tierras adjudicadas a los naturales para su subsistencia".
Con este sistema, los que se hacían propietarios de tierras por medio de la expropiación ilegal pasaban a tener derechos económicos y políticos, pasando a participar de cargos en el cabildo, por lo tanto ascendidos en su condición social. La posesión de las tierras no sólo dio rindes económicos, sino participación en el poder y ascenso en la escala social.
A todo esto, la corona española hizo la vista gorda, pues la despoblación no coincidía con las leyes de protección al indígena al que se le debía alimentar, proteger la salud, instruirlo en la doctrina cristiana y darle descanso.
El encomendado debía trabajar de sol a sol todos los días del año, sin domingos ni feriados, eran por lo tanto esclavos, sin ningún derecho. Apartados de su familia y del ayllu.
Jerónimo Luís de Cabrera en esto daba el ejemplo, tenía más de 200 indios esclavos encomendados en su estancia.
Los oidores de Charcas, anotaron en sus informes que se sintieron horrorizados por el resultado del trato: la desaparición de esta etnia.
Los jesuitas, tratando el mismo tema lo resumieron de esta manera desde la misma Córdoba: "Los indios en esta ciudad trabajaron más que los israelitas en Egipto".
Lorenzo Suárez de Figueroa en 1571 encontró en la región aledaña a Córdoba 30.000 indios cuando los censaba para encomendarlos en la construcción de la futura ciudad, ya lo hemos consignado, en 200 años no quedaban más que 531 y es útil recordar estas cifras para no seguir levantando monumentos a los invasores que venían con el objetivo de fundar ciudades para aniquilar luego a sus constructores.
Tanto los templos como los palacios y las casas de los españoles se ornamentaron con lo que luego se llamó "el arte mestizo" en que trabajaron también nuestros comechingones: tallas de imágenes esculpidas en maderas finas, muebles, altares, sillería, frentes esculpidos en piedra, columnas con riquísimos decorados, púlpitos recamados y recubiertos de láminas de oro, fueron también tallados por nuestros primitivos habitantes que aprendieron de los profesionales venidos de España a embellecer los lugares en que iban a residir. También trabajaron en el arte de la pintura. Hay millares de obras religiosas esparcidas por toda América realizada por pintores nativos que se agruparon en las grandes capitales americanas. Así surgieron obras maravillosas de las Escuelas Cuzqueñas, limeñas, potosinas y también las nuestras, durante la época colonial. Sin embargo esas telas valiosas no llevan la firma de su autor por ser indio. Se les estaba prohibido.
El acelerado crecimiento de nuestra capital y la abundancia de suntuosos templos y edificios oficiales se debe a la sangre y el sudor de los 30.000 indios de su entorno.

lunes 26 de octubre de 2009

Aplausos al paisaje









Por Susana Dillon


Costa Rica, pequeño país de Centroamérica, es el paraíso soñado por los turistas que buscan extasiarse en la contemplación de la naturaleza.
Sus antiguos pobladores supieron trabajar el oro con primor, en la plaza Central hay un museo que exhibe un notable arqueológico que lo muestra orgulloso. Pero los Ticos (como les llaman sus vecinos) tienen otra cosa que enorgullece más: sus bosques y selvas, sus volcanes y sus ríos, su flora y su fauna natural. Constituyen su más fuerte entrada de divisas.
El turismo es allá quien reporta bienestar y prestigio a esa república que no tiene ejército, que es modelo de democracia y donde la corte interamericana de derechos humanos reside para vigilar que se respeten las libertades ciudadanas del continente.
Desde allá, facilitan a quien recurra a ellas la legislación y el asesoramiento en casos que tales derechos se vulneren.
Quien se llega a Costa Rica, siempre desea volver y no sólo por los paisajes protegidos de su ecología, sino por las cualidades que sobresalen en ese pueblo; su hospitalidad y su honda raíz democrática.
Quien llega a su capital,  San José, puede, en el curso del día, viajar a conocer la playa del Caribe y las del Pacífico, allí donde los cineastas quieren mostrar a su público como era el nuevo mundo tal como lo descubrieron Colón y su gente.
A propósito de esta afirmación, hay una playa del Pacífico que tiene alertas a los surfistas y a los dichosos visitantes que concurren a Jacó, un lugar donde cuando atardece el sol se arrebuja en las nubes con todos los tonos del amarillo y el púrpura para irse a dormir en el lecho del mar, tiene un último resplandor, en ese preciso instante.
Es el momento en que todo los espectadores detienen su actividad: los surfistas dejan sus tablas, los bañistas, se sientan en la playa, las parejas se abrazan esperando ver el sol ocultándose en las olas rojizas, los pájaros se asientan en los árboles y contemplan el ocaso, los deportistas frenan sus carreras y todos, todos quedan mudos contemplando la majestad del crepúsculo.
Cuando por fin, el astro se sumerge en una orgía de colores, parece que el mar entrará en hervor, entonces los silenciosos espectadores rompen en un cerrado aplauso, acompañado de expresiones de júbilo ante tanta belleza.
Hasta un bebé de meses, sentado en su toalla hace tortitas contagiado por el instante mágico.
Mientras los felices veraneantes son sacudidos por estas emociones, cruzando la calle que limita la playa se desarrollan otra escena frente al destacamento policial encargado de la zona.
Un grupo de agentes del orden se acomoda para arrear la bandera al mismo tiempo que cae el sol. Hay un toque de clarín y luego la ceremonia de arriar la bandera.
En ese mismo instante un borracho de todos los días quiere forzosamente meterse en el destacamento. Un agente sale de la formación idea acerca un sillón de playa para qué permanezca sentado ya que no se puede tener en pie. El borracho da razones inentendibles, insiste en irse al calabozo. El agente repite varias veces el mismo procedimiento para sentarnos y tenerlo callado con muy poco éxito.
Un señor tico (1) que contempla mi perplejidad, me comenta: "sí no llueve, toda la tarde pasa lo mismo. El ebrio se viene a dormir la mona y la policía quiere que se salude a la bandera: aquí somos así. El borracho es disciplinado, hay que reconocer, él solito se mete preso.
(1) Tico = costarricense


jueves 15 de octubre de 2009

Ahora, Nora y los sabuesos




Por Susana Dillon 

Elijan: " lo sospeché desde un principio" o " elemental, Watson".


La escena terminó así: el fiscal y el acusado, tomados de la mano, precediendo a los representantes del imperio (léase agente del FBI) recorrieron a paso de pesquisa los lugares donde pudo ocurrir el crimen.


Luego de algunos intercambios de palabras neutras y sin mayor definición los anfitriones invitaron a los visitantes a almorzar, como en los buenos tiempos en que almorzar en el Golf era un ritual de gente bien.


Como se puede apreciar, la justicia de Río Cuarto hasta aquí sólo  puede demostrar que Gabriel García Márquez, en cuestión de realismo mágico era y sigue siendo, un principiante.


El arribo de personal del FBI a nuestro imperio ya no concita la atención de otras épocas en que se barajaba las hipótesis más escatológicas y las sospechas más porno venidas de las elucubraciones primero de las legiones destacadas por nuestro inefable José Manuel y luego por la prensa foránea que no escatimó toneladas de infamia sobre la víctima.


El público consumidor ya está asqueado del tema y de los muchos que participaron en la tragedia, entre ellos los celebérrimos abogados que fueron apareciendo en vuelos rasantes y precios astronómicos para declamar ante las cámaras peregrinas y rebuscadas opiniones que más dieron la impresión de farsas carnavalescas.


A todo esto, el fiscal Di Santo con esa expresión que va de desde las más honda incertidumbre a la más patética ignorancia, no hace más que demostrar que no quiere llevar el gato al agua, así que de la justicia enterrada hasta lo grotesco.


Lo lamentable, es que esta gente que vino desde el Norte va a perder prestigio cuando se de cuenta que ellos también han sido burlados al llegar tarde al evento y con las pruebas borradas prolijamente, eso sí será lo único prolijo que quede para el comentario en este aluvión de disparates que exhibe el transitar de la justicia ordinaria en nuestro medio y como todos coinciden en sospechar que el crimen de la Sra. Dalmasso no tuvo como móvil alguna pasión siniestra sino una causa de dinero o propiedades escondidas en alguna garra del poder que pudo haber quedado registrada en alguna escribanía " que el tiempo ha borrado", como Caminito. Sin embargo, hay figuras omnipresentes que han dejado indelebles marcas que sin ser Sherlock Holmes pueden señalarse: el que apuntó al perejil para inculparlo y quien sacó del medio a la señora que se quedó con los lentes de la víctima muy bien pudo acomodar la escena del crimen. ¿no indujeron a sospechas?



En este reprisado sainete en que se ha convertido el caso insoluble, no nos queda más que filosofar de entre casa, o lanzamos el inocente " lo que sospeché desde un principio" o nos remontamos a las brumosas calles de Londres para escuchar el fantasmal susurro de Sherlock Holmes en su clásico y flemático " elemental, Watson.

lunes 12 de octubre de 2009

Cuando los indios descubrieron España





Por Susana Dillon



"Es el primer triunfo de un Caribe en Europa, este momento tiende el puente que va a unir a los dos hemisferios mejor que todas las conquistas"
Germán Arciniegas.- El coloquio con Juanita Ramírez



Desde que se nos contó lo del descubrimiento de América, se nos mostró, pegada al pizarrón, la lámina del Billiken, con lujo de color, la llegada triunfal del gran almirante Colón, al que recibían satisfechos los Reyes Católicos en el palacio de Barcelona. Ellos sentados en sus tronos, contemplan al almirante, de rodillas, en actitud de mostrar lo traído: indios, papagayos, objetos de oro, monos, frutas, flores exóticas, rodeados de pendones, grímpolas y gallardetes, entre soldados de armadura. El lugar de llegada, gran salón de recepciones, frente a "la plaza del rey" en pleno barrio gótico que era el mismísimo sitio en que se desarrolló el evento, según la lámina de nuestra infancia, ahora convertido en museo de exposiciones de arte hispano.

A poco de pagar mi ticket, un cicerone nos impuso del asunto mientras se descolgaba con un florido discurso sobre los tapices de una exposición de provincias y allá al fondo, sobre tarima, sentados en sus tronos de utilería, dos figuras grotescas de una pareja que recordaba los gigantes y cabezudos a los que son tan afectos los hijos de España. Daban la sensación de dos farristas a los que les llegó la madrugada todavía con la resaca y fuera de casa tenían un cierto parecido con Isabel y Fernando, pero nadie aventuró aclarar la identidad, no fuera cosa que metiéramos la pata.

¿No era éste el recinto donde llegó Colón luego de su primer viaje? Pregunté admitiendo que el salón era igual al de la vieja lámina escolar.

"Pues verá usted, que todo eso es puro cuento. Aquí ni llegó Colón, ni estaban los reyes, ni trajeron indios, ni papagayos, ni aguacates, ni plantas exóticas, por la sencilla razón que al rey Fernando, para aquella fecha estaba casi moribundo de un lanzazo que le fuera propinado en un atentado ocurrido en Aragón. Por este motivo la reina Isabel se tuvo que hacer cargo de los asuntos del reino y de dar su merecido a los rebeldes que casi le mataron a su real esposo. Ya sabéis que su Majestad Católica era severa y eficaz en cuanto a poner orden a quien se levantara en armas. Conque en este recinto no ha podido ser tal acto"

Así las cosas, mi decepción fue grande, pero más grande fue mi asombro, al enterarme, de boca de los propios hispanos, avezados en su historia, cuando siguió el cicerone con su plática:
"Llegado Colón a estas costas de España, ancló en un ignorado puerto de la desembocadura del Tajo que fue la primera tierra propia que pisaron. Todos los que descendieron de "La Pinta" estaban radiantes llegaban por fin a charlar con su gente, a contarse maravillas y a beber de su vino. A todos se les volvió el alma al cuerpo luego de  la aventura. Los nueve indios que llevaban para que se conociera el primer producto humano del descubrimiento, ponían el oído a tanta palabra nueva a la que algo iban entendiendo y la gente que salía de sus casas para ver el espectáculo insólito, miraba a aquellos desnudos ateridos de frío y con el susto retratado en sus caras cobrizas. Veían, al caminar, sus casas de ladrillos, los árboles pelados, con ramas como brazos de brujas.

La gente, por la calle, iba toda cubierta con trapos y paños no dejando ver si no la cara y las mujeres apenas las pantorrillas y las manos vieron lavanderas lavando trapos con una cosa que hacía espuma, que les arrojaron entre risotadas. ¿Estarían desnudas debajo de tanto envoltorio? Pasaron carros tirados por animales enormes con terribles cuernos que luego supieron se llamaban bueyes. Vieron las ruedas de los carros que transportaban trastos pesados. De pronto se echaron a repicar las campanas y les dijeron porque era la fiesta de regreso. Los españoles, al pasar por la puerta de la Iglesia se santiguaban y caían de rodillas. Más adelante, Colón, que era el que los conducía, los hizo entrar en una taberna. Había muebles, barriles, vajillas, vasos, botellas que los indios no se atrevían a tocar a pesar de su curiosidad y las mozas que por allí trajinaban se mofaban de aquellos indios en pelotas y se notaba que se querían arrimar para conocer mejor lo que venía de Las Indias.

Juanita Ramírez, que era la más alborotada, se acercó lo más que pudo a los indios, dándole a beber al más próximo un trago de vino, pero el recién llegado torció su amplia boca escupiéndolo. Evidente que aquello tan fuerte no le gustó. Como lo vio temblar le alcanzó un cucharón con buen caldo de puchero y el indio sonrió complacido. Juana se arrimó aún más al foráneo diciéndole: a mí la gente me llama Juanita. Y el indio repitió bien clarito: Juanita. La muchacha dijo: repite eso otra vez. Y el indio: Ju a ni ta, con cara sonriente y chorreando sopa. Gran ovasión entre los parroquianos. Se había establecido el puente entre las dos culturas.

Fue el primer indio aplaudido en Europa. Aquello fue la mejor cosa que ocurrió en el viaje.

La Juanita le fue mostrando las cosas al colombino que resultó más avispado que lo supuesto. La moza le tendió la mano y el indio se la apretó como si una corriente de fuego los hubiese unido. Se le hizo que esa mano era como un colibrí que latiera en su puño. Y el indio fue indagando qué era esto y aquello: los botones del vestido, las alpargatas, los goznes de hierro de la puerta, el duro metal de las espadas y los barriles de vino y las aceitunas... hasta vio en un patio un gallo que cantó a todo grito y esto le pareció la máxima maravilla.

Y todo esto nos deja que pensar: ¿si a América hubiera venido la Juanita en lugar de las huestes sangrientas que llegaron por el oro?

A los tiempos se supo que  aquellos nueve indios traídos para que se conociera el producto humano de Las Indias, habían muerto de frío, mala comida y peores tratos... y desde entonces América se cubrió con las sombras de la codicia, lejos, muy lejos de aquella mano amiga que tendió la Juanita.

Bibliografía: El Coloquio de la Juanita - Germán Arciniegas

domingo 27 de septiembre de 2009

¿QUÉ PASA CON LA GENTE?






Por Susana Dillon




La gente ya no silba ni canta por las calles.

Camina cabizbaja o corre o grita, se enoja, insulta, cierra el puño y lo aplica al primero que se le cruza. Si va conduciendo un coche, se prende con el primero que intenta rozarlo, ambos se bajan, se insultan, se golpean, se acusan, se trenzan, los llevan detenidos.

La gente habla sola o con sus fantasmas: las deudas, los vencimientos, los malos negocios. Se les clava la boca en un rictus agrio, en una mueca sarcástica. Se le angustia la expresión, a veces descubro que lloran hasta sollozar.

La gente se trepa, se agolpa, gira en remolinos, desciende de trenes, de autos, de camiones de ómnibus como si fuera el último pasajero que llega a tierra firme, el último náufrago en una tabla atestada. Busca desesperada la mano que se tienda, que lo salve.

La gente ya no ríe sanamente, sólo cuando el otro se cae, se hiere, cuando pierde.

La gente ha olvidado de reírse, de amarse, de ayudarse, de encontrarse.

La gente ya no busca la frescura de los jardines con jazmines y nardos para arrullarse y desearse. La gente aprieta los dientes o prefiere insultos.

Cuando era adolescente, los muchachos silbaban las canciones de moda, cuando se cruzaban con la chica de sus sueños, era un silbido potente que reclamaba miradas, gestos, una sonrisa. Entonces nos asomábamos a la ventana nada más que para ver pasar al dueño del silbido.

A veces aún se escucha al afilador con su caramillo repleto de gotas de nostalgia, derramando sus notas saltarinas, como si sembrara perlas bajo el cordón de la vereda.

Tal vez alguna vecina, de ésas que afilan sus tijeras para recortar las honras juveniles así el ambulante obrero derroche chispas en su rueda de piedra, que más parece el círculo de la vida el poner el filo a punto de la cuchilla charlatana que reina en la cocina, esa porfiada machacadora de pulpas olorosas de ajos y cebollas.

... Y el afilador se pierde entre el rumor de la ciudad que muele con su ritmo los nervios de la gente. Se van yendo, entre el estrépito del tránsito la sarta saltarinas de sus notas.

Hoy escuche otra vez silbar. Era un buen hombre que recuperó su silbo a pesar de la crisis, del gremialista de los medicamentos truchos y la gente que se muere de cáncer porque los que mandan en la cosa son insaciables, pero eso no quiere decir que vayan presos.

Voy a seguir al silbador a ver si me contagia el optimismo.

Silbar hace bien, tonifica los pulmones, refresca las canciones con memoria y sosteniendo un texto que al redondear los labios, reprisa a aquella melodía que nos hizo felices y no nos dimos cuenta.

Es como sentir aquel aroma de los campos de la infancia, de las noches con jardines de fiesta, de la primera carta de amor, de esa vez que nos saltó el corazón cuando llegamos a la cita esperada.

Hay que volver a silbar, la vida lo merece.

Las pibas de hoy, no saben lo que se pierden aturdidas por los bafles de las discos, mareadas por la birra. No pueden calibrar los decibeles de llamado del silbo, cuando del amor se trata.

"Mira qué cosa triste ser río, /quien pudiera ser laguna /oír el silbo del junco, /cuando lo besa la luna".

Cosas de Atahualpa

lunes 21 de septiembre de 2009

Carta de Matías a Susana

Monte Maíz, 28 de agosto de 2009
Estimada Señora Dillon:
Ante todo me presento, mi nombre es Matías y le escribo esta carta para felicitarla por su obra La Marquesa del Papa. La cual acabo de leer, francamente considero a Usted una persona de admirar a leer este libro descubrí en cada capítulo una fascinación suya por la historia, un cuidado en la investigación, y una dedicación para destacar ya que si bien yo tengo tan sólo 14 años nunca había sentido al leer un libro el interés del autor por el lector.
Le agradezco dar a conocer detalles de nuestra querida Historia Argentina que pocos saben, como el curioso capítulo de Té Para Dos que pocos conocían. Aunque yo, para ser franco no conocía ni siquiera quienes fueron Adelia María y Ambrosio Olmos.
Yo estuve presente aquel día en que usted vino a mi localidad y presentó su libro, tenía expectativas encunado a su libro y sepa fueron por mucho superadas.
Me encantaría que algún día vuelva a Monte Maíz pero que esta vez dé una charla a los jóvenes de mi edad que consideran a la Historia "algo que no le interesa a nadie y que es aburrida", también muchas veces es insultada lo cual al minúsculo grupo de los que nos gusta la Historia nos duele y pará algunos los motiva a dejar los modelos de héroes como Belgrano, o San Martín para perseguir los modelos de Charli García o de una modelo de pasarela que con el tiempo le aseguro mi estimada Señora llevará a esta nación a la situación de anarquía, y pensar que gente durante la Historia dieron su vida para que esta nación sea una nación grande y de grandes.
Antes de despedirme le comunico que Valentín Santa Coloma le envía un cálido saludo, le prometo que seguiré en contacto. Hasta pronto mi muy estimada Señora y una vez más le agradezco de Corazón su amor por la Historia.
Matías L. B.






Carta de Susana a Matías







Río cuarto, 11 de septiembre de 2009
¡Hola Matías!
Recibí tu carta con muchas ponderaciones que me esponjaron el ego. No es para tanto, debe ser que congeniamos porque cuando era chica no me quedaba con lo que decían los manuales de la Historia Oficial y me complacía poner en apuros a las profe recalcitrantes con las fechas y héroes de bronce y mármol, para colmo asexuados. Jamás nos los hicieron ver con sus pasiones ni sus macanas. Los he descubierto humanos y hasta en calzoncillos.
Me reconforta saber que hay algunas “ raras Avis” que les gusta la historia que nunca nos contaron. La prueba está en que cuando me lo mandan de a cientos a las charlas que doy, no se me aburren. Terminamos la función a los abrazos, como dice Galeano. Eso explica el que me sienta joven. Ustedes son mi fuente de Juvencia.
Pienso como vos de los modelos actuales que pasan por Charlie García y las bólidas que muestran traseros y pechugas, prominencias que en poco tiempo se vienen abajo, pero ahí lo tenés a Tinelli, el mejor pagado proxeneta, premiado por los que lideran los espectáculos bochornosos de la T.V. chancha... y mirá que no soy una vieja santurrona y victoriana que se asusta del sexo. Me revienta que a los niños se les dé cátedra de erotismo, cuando están en la edad de jugar, estudiar y ser ingenuos. Les quitan lo mejor de la niñez: el candor de la inocencia.
Tenemos que aferrarnos a los valores que practicaron los que fueron grandes, sin darse cuenta de lo que valían. Dale a Valentín mi afecto y mi recuerdo.
A mí también me gustaría volver a Monte Maíz. Interesalo a Juan José Pardal y a su grupo para que me vuelvan a buscar en otra oportunidad.
Tengo unos documentales de la Historia incontada que los volverían locos por lo que tratan. Así va la película y luego los comentarios. Por ejemplo "Candido López y la Guerra del Paraguay". Fascinante.
Ahora te estoy mandando un abrazo sobre mi corazón. Dale, escribí.
La estoy esperando.
  
                                                      Susana Dillon
Si te animás a internet buscá: www.ciudad4.blogspot.com donde nos sacamos la bronca por lo que nos hacen pasar.
 O mi email:susana_dillon@yahoo.com.ar




martes 15 de septiembre de 2009

El día del Maestro en el siglo XXI




Por Susana Dillon





No bien aparecido el nuevo siglo y ya recogiendo datos del siglo anterior nos dimos cuenta que nuestra educación naufragaba en agitados mares de la política recién horneada.


Ya no venían los chicos como antes: obedientes, silenciosos, respetuosos a quienes sus padres los gobernaban con sólo mirarlos y las madres encontraron felizmente argumentos para que no los zurraran con el cinto cuando el párvulo era encontrado en el campito con los amigos púberes en la primera experiencia con el faso.


Las chicas eran un dechado de virtudes domésticas: modositas, colaboradoras, tragalibros y ¡MARAVILLA !, llegaban al matrimonio a su debido tiempo con el himen intacto para honor de la familia. Ahí estaba lo más importante de la dote aunque le hubiera incendiado la cuna a su hermanito recién nacido. En tanto el muchacho se buscaba empleo y estudiaba derecho para ser, chapa de por medio, un buen defensor de las economías familiares y si fuera posible, un discreto legislador. Los de su clase debían ir a la escuela y hacer buena letra.


En esos felices entonces, la maestra era intocable y el director prócer.


Hoy los chicos (ellas y ellos) ni laburantes ni traga libros: la queja general es que de arriba de asnos, patean las canillas de la seño porque le mandó a la madre una nota donde le reclamaba mayor aplicación y mejor conducta.
Para tal demostración se vino también la madre, tratándola a empujones manifestando como si fuera un piquete con calificativos irreproducibles. Para que la historia ésta sea creíble no hay más que colarse en una reunión de personal donde los sufridos mal pagados docentes piden normas para enfrentar situaciones imprevisibles, de ésas que no tienen advertencias para tales problemas ni en los más nutridos tratados de conductas humanas.


Todos los que se aventuran en estos avatares, todavía sólo han llegado a la conclusión nefasta: la educación está en quiebra.
Los chicos de la última camada del primario, tienen problemas no sólo en la escuela: vienen de la casa, en que padres y madres no están ni a la hora del almuerzo, viéndolos sólo unos minutos al día. Comen en la escuela y pegados al televisor el resto del día. Luego vienen en éxodo hacia la calle, esa otra maestra de la delincuencia que les ofrece el paco, el fernet-cola, los celulares con porno, las fumatas clandestinas, el aprender a ser piolas y al no dejarse seducir por los libros que representan una parte del futuro no deseado, no sea cosa que se les pegue algo moral y honesto. La influencia de los padres entonces es nula.


A todo esto, los progenitores no encuentran a los chicos raros. Están tan ocupados que no ven otra cosa que no sean obligaciones, trabajo y consumismo. Por eso aflojan la billetera, porque en el fondo se sienten culpables de las horas que les restan para formarlos, tratarlos y amarlos.


Ahora son los chicos los que miran a sus padres con gesto adusto, y los padres, temerosos, abren la billetera para alcoholizarlos o para drogarlos, y no hay diálogo ni enmienda.
Quienes miramos azorados este espectáculo, sabemos, por los años vividos que esta verdadera reacción en cadena, viene de los años en que al más puro estilo menemista se instaló aquello de "la educación no da réditos" y que la ley Federal no ha servido más que para degradarla, hay que recordar que desde entonces se burlaron los nombramientos por capacidad y méritos, instalándose los nombramientos "a dedo", se archivó el Estatuto de la Docencia Primaria, se metió la política en las escuelas, los gremialistas se anotaron para legislar y apoyaron a la patronal... y no voy a hacer un alegato por la forma en que se les paga a los docentes. ¿No resulta sospechoso esto de que se le obligue al docente tener una Caja de Ahorros que puede manejarse desde el Estado como ocurrió cuando el corralito?. Con el tiempo y experiencia una se pone mal pensada.


... Pero a pesar de todo, todavía le cantamos a Sarmiento.

miércoles 2 de septiembre de 2009

POR QUÉ LOS REPRESORES NO PUEDEN CUIDAR NUESTRA SEGURIDAD NI REVISTAR EN CARGOS PÚBLICOS




Por Susana Dillon

Los dictadores que tuvimos bajo el nefasto período que se llamó de Reorganización Nacional, no sólo se autoamnistiaron para evitar la acción de la justicia, no se arrepintieron de lo hecho, juraron a viva voz, volverlo a hacer.
La democracia exigía justicia, quiso imponer moral y ética para que el pueblo postrado por el terror se levantara y ejerciera su dignidad, volviera a pensar en los valores que traía en sus vagajes desde que fuimos República. A los que claudicaron y se revolcaron en el baño de sangre se los estigmatizó como a los asesinos que todavía caminan por las calles argentinas. Cuando el pueblo no encontró justicia, no tuvo otro camino que inventar el "escrache".
Después, cuando el pueblo se aletargó y perdió su camino, se le vino una época sombría. Vimos aparecer a los represores en los cargos públicos y fueron votados por lo que soñaron con "la mano dura". Llegaron los Bussi, los Rico, y en nuestro municipio se colaron los que se ofrecieron para poner en cintura a los ladrones, los delincuentes y los traficantes. Nuestras autoridades estuvieron amnésicas y hemos presenciado desde entonces la proliferación de la trata de mujeres, la desaparición de adolescentes para ser carne de cañón de la droga, el alcohol en los niños, la televisión pornográfica, las películas tomadas a criaturas violadas y perdidas. Todo esto estuvo consentido y hasta silenciado. Las autoridades ciegas, sordas y mudas, los que antes suprimieron la libertad y crearon el terror, acá mismo tienen sus nombres: están en el área de Seguridad son los que antes revistaron en lo que se llamó pomposamente el SIDE: Armando Luis Polak y Mauro Avila. Que digan qué han hecho desde que revistan en la SEGURIDAD seguramente perdida.
Durante este período, Río Cuarto se ha hecho famosa por ser "el paraíso del viajante". El edén de los prostíbulos atendidos por jovencitas, las razias de jóvenes drogados, castigados y encerrados en calabozos infectos.
Todo el mundo sabe dónde y cómo se adquieren las drogas y quiénes las distribuyen. Hay padres que ya no gobiernan a sus hijos. Las escuelas son un muestrario lamentable de niños desatendidos y maestros descalificados.
Se olvidaron que la educación pudo ser alguna vez, la mejor que tuvo Latinoamérica, ¿pero por qué se dejó de invertir en ella?. No, ahora todavía creen que con el fútbol gratis mejoraremos el vocabulario de tablón?.
Creo, como muchos ciudadanos de Río Cuarto, que debe haber personas capaces de ocupar esos lugares, no sólo de responsabilidad y eficiencia, sino que tenga los valores éticos y morales que los califiquen en el partido gobernante y de no tenerlos, se los puede capacitar.
No es el caso de darles a los que se distinguieron "en el trabajo sucio" esa responsabilidad. Lo que ocurre es que la proliferación de la delincuencia se debe que hay políticos, delincuentes y mafiosos que se trenzan y medran sin ser molestados. ¿La venta de alcohol a los jóvenes acaso tuvo control en estos años?
Legislación hay en todo el país y provincia por provincia, pero no hay controles, ni de salud, ni de  moral, ni de velocidad, los únicos en revisar cuentas son los empleados de la AFIP. Nuestra provincia es clara en cuanto a dar normas, pero aquí tenemos a gente que cree en la mano de obra represora, porque fueron adiestrados para eso y no para dar seguridad.
La existencia de estos personajes se comprueba en la represión y actos de violencia que se han filmado en las últimas manifestaciones donde es evidente el trato violento a los manifestantes, además de las amenazas de muerte que parten del interior del edificio municipal.
Cabe recordar que si no existieran estas leyes que defienden la libertad de expresión, no estaría la gente reclamando por el abuso de los impuestazos, por eso también reclaman ante las oficinas competentes y no son pocos los que se sienten estafados.
Otra vez, como tantas otras se castiga a las víctimas del abuso, pero no la raíz del problema. Resulta más fácil reprimir con métodos terroristas que abocarse a sanear la administración. ¿Cuántos empleados innecesarios tienen los organismos oficiales y cuántos son el saldo de los dejados por la dictadura?
Ya va quedando claro que quienes aceptaron esta herencia, pusieron a los zorros a cuidar el gallinero.

martes 25 de agosto de 2009

Antonella Menem Pinetta.

Por Susana Dillon

La corte de los milagros del viejo y alicaído sultán ha recuperado su febril actividad.
Como la usina de chismes, que no es otra cosa que la T.V. capitalina, parece ya agotada, ha surgido prodigiosamente una nueva protagonista; a cara nueva chisme jugoso, nuevos dramas, viejas recetas.
Los ya hartos de tetas, culos y porno de las gatas que nos dicen mimosas “que te vayas a soñar con los angelitos, bombón y te muestro mis fotos calientes, etc.”, ahora nos tenemos que tragar el drama de los Menem. La nueva protagonista es la hija de Carlitos, el chico asesinado cuando jugaba a ser veloz y pagó con su vida un enjuague del que nunca se supo el autor y eso que el Califa hizo la V de la victoria a modo de contrabrujería.
Los profesionales de revolver porquerías se amontonaron como buitres sobre la chica de carita árabe, hija no deseada de madre calculadora, tío resbaladizo en la pendiente de conservar el lugar que le dieron desde el sultanato de pizza con champán.
Apareció con su drama de madre soltera con niño al pie al que ninguna abuela ni abuelo le brindó sus brazos.
La chica que llora por un lugarcito en sus afectos, quiere llevarles el vástago de Carlitos, pero no hay quórum y Zulemita saltó como yarará pidiendo que la dejen de joder a trompada limpia. La bienamada del sultán pareció una joven sin mayores luces, pero brindar esa escena gratuitamente! ¡Pensar que hasta pudo bailar con el heredero del Imperio Británico! ¡Qué decadencia m’hijita!.
La chica insiste en que quiere que el abuelo conozca a su bisnieto y el nono se escabulle, ¡él, justo que era un tigre en la catrera!.
De los parientes nadie tiene interés y el caldero es un infierno. Hay que hacerse una breve reflexión: “Si a este político de raza, amante eterno de la re-re-reelección no lo avergüenza este proceder de negarse ante lo que quedó de su hijo asesinado es porque esa familia representa una época que creíamos superada; la de seguir rifando no sólo las joyas de la abuela y las de la corona, ¡que bien le puso los cuernos la chilena ante esta negativa de hombría!.
Para broche de escena, Zulema, al ser preguntada sobre la legitimidad del nuevo heredero familiar ella que está veterana para los avatares, dio la nota faltante.
-¿El bisabuelo?, hasta puede ser el padre!
Y pensar que la ingenua Antonella dice que quiere pertenecer a aquella dinastía sin darse cuenta que está al borde del pozo de las serpientes.
¡Que familia!

jueves 30 de julio de 2009

Legisladores descansados



Por Susana Dillon

Es de todos conocida la proclividad de nuestros legisladores en buscarse excusas para no hacer su trabajo: crear leyes, reformar otras, revocar las nefastas que se hicieron en beneficio de unos pocos y las de auto amnistías.
La sufrida existencia de los ciudadanos pasa entre crisis cada vez más frecuentes y períodos preelectorales cada vez más costosos en pos de cooptar incautos que voten a los ya muy bien conocidos.
El martes 28 próximo pasado por el Canal 13 local, lo hemos visto y oído al Diputado Cantero cuerpearle al periodista Dedominici para explicarle lo inexplicable, al recordarle el mismo interrogante que tenemos los sufridos conciudadanos con respecto a lo que hay que responderle al agro, territorio desconocido y lugar inexistente para la pareja presidencial. En tanto la crisis, registra el mayor descalabro que la ocurrida durante la "década infame". Ahí, en el reportaje, quedó el ingeniero Cantero, como una especie de Chirolita de nuestra elegante representante del Poder Ejecutivo en sus conocidas respuestas genuflexas, que salvo esas características, se las compone para no decir nada. El diputado expone lo tan comprobado hace ocho meses que el Congreso no se reúne, tres meses de vacaciones y luego a lanzarse a las permanentes e interminables campañas proselitistas agravadas por la gripe A, que si no descuidamos se juntará dentro de poco con el dengue, así que vaya sumando: hasta aquí llevamos ocho meses y ya volveremos al verano. Y si no se cambia el paso, los chacareros, estancieros, peones y patrones, tamberos y camioneros estarán en la dulce espera de ser recibidos y escuchados, en tanto nos comeremos las vacas lecheras, las seca sigue su paso letal, suben los artículos de primera necesidad y nadie parece preocuparse por los 40 argentinos que se murieron de frío, por qué subió el porcentaje de hambrientos... Y pensar que hasta hace muy poco nos llenábamos la boca con el argumento que éramos el país que podría dar de comer a 300 millones de seres humanos con lo que producían nuestros campos.
Además de los impuestos, ahora viene la boletas del gas y la electricidad a las que hay que esperar cruzando los dedos, pero los que nos deben arreglar las desproporcionadas cifras entre lo que se gana y lo que se nos hace oblar, entre los paisajes dorados que se nos pintan en floridos discursos quienes quieren convencernos de que la estamos pasando bomba, según se mira desde la burbuja rosada en donde viven y reinan.
Y según el ingeniero legislador que supimos conseguir, ese, al que le debemos la maravilla de los azudes, invento tan genial como la instalación del casino, con el que le arrancan decenas de millones a Río Cuarto, los inescrupulosos que nos metieron el invento para empobrecer aún más a los ingenuos que creen que el juego los hará más ricos.
En tanto la televisión chancha nos entretiene desde la capital con los espectáculos porno de gatas impuestas por Tinelli y su jet-set donde divas y políticos truchos son mejores que los verdaderos, aquí en este gélido imperio a alguien se le ocurrió revisar cuentas municipales donde hasta el más gil cae en la cuenta de por qué estamos como estamos. Al descubrimiento debiera festejarse más que el 12 de octubre con paella y manzanilla, porque era ahora de despertarse de las pesadillas y se las pasemos a los que arreglan las cuentas del fisco a su entera satisfacción. No nos quejemos ahora de la falta de seguridad y la corrupción en que nos hacen vivir: los ejemplos nos vienen de arriba, de los que mandan. Ahí tenemos a la pareja presidencial con su declaración de bienes. A ellos les va mucho mejor que a los sojeros. Ya que están tan empeñados con las retenciones, ¿no sería justo que ellos se sintieran tentados espontáneamente a aportar su 35%? Esta solución salomónica, al menos haría que creciera su deteriorada popularidad.
Y ya estamos, volvamos a recordar a otro prócer riocuartense a quien favorecieron sus colegas cuando le dieron quórum al votar aquella ley que permite que cuanto delincuente se sirve de las arcas públicas para enriquecerse comprando estancias, de las que se deshacen para fugarse a Italia sin que a ningún sacrificado legislador le tiemble la pera, ni deplorare lo hecho.
La oprobiosa ley que permite la entrada de divisas sin preguntar de dónde vienen, ni para qué se van, es la que a modo de auto amnistía han votado con una solidaridad digna de mejor causa.
Demandemos, conciudadanos, ya que ni Dios ni la Patria, de acuerdo a la fórmula por la que juran, les hace mella. Es hora de exigir responsabilidades, o nos pasará lo que le pasa a Honduras.

martes 14 de julio de 2009

Honduras, en un paisaje naif, una historia sangrienta


Por Susana Dillon

Paisajes que se nos antojan creados por niños inocentes: capillitas barrocas, antiquísimas, montañas vegetadas y con flora y fauna del trópico, casitas pobres, blanquísimas, colgadas de las cumbres tapizadas con lo que quedó de bosques arrasados. Aldeas miserables con inditos de ropas bordadas. Desde el avión la capital parece un juguete, con techos de zinc herrumbrado, algún barrio de ricos defendido con murallas y casonas de magnates encerrados y un pueblo que grita libertades que las disfrutan otros, con historia de dictaduras golpeadoras que igualan a las de sus vecinos: Guatemala, El Salvador y Nicaragua. Gente que se acuna entre volcanes y que la arrullan los dos océanos, donde imperan los reyes de las bananas y de a ratos gobiernan. En las plantaciones, que devoran sus peones, esos que llevan a la espalda la mochila de químicos que matan las arañas de los cachos, pero que mueren por los venenos que llevan a sus espaldas, inhalándolos. Algo que si no te hace pensar, o sos un oligarca o sos lelo.

Por eso allá, en las honduras del paisaje, los gobernantes son los señores de revólver al cinto o son los militares que se intercalan en los golpes, "para que aprendan, estos mierdas a estarse quietos y callados". Y de paso cambian de bando pero no de pensamiento.

Las naciones de Centroamérica, en grado menor Costa Rica, son un muestrario de lo que se hace con los golpes militares, nomás en Guatemala, se han contado por encima de 260.000 desaparecidos, la gran mayoría pueblos originarios, a los que se les han quitado sus tierras, campesinos, como los familiares de Rigoberta Menchú, premiada con el Nobel, porque siguió peleando por sus hermanos de sangre.

Honduras fue descubierta por Colón en su cuarto viaje en 1502 y fueron sus marineros los que le dieron ese nombre al llegar a la costa, se dieron en que el mar era muy profundo donde tuvieron dificultades para fondear.

El país fue conquistado por Hernán Cortés en 1523, quedando como parte del territorio de Nueva España (México) cuando se convirtió en virreinato. En 1838 recién se independizó de la Confederación Centroamericana. Su existencia ha sido una de las más agitadas de la América Central, hasta estuvo en guerra con Guatemala por cuestión de límites.

Pero lo que verdaderamente impidió su desarrollo fueron los gobiernos dictatoriales interrumpidos, a veces, por gobiernos civiles, pero con filosofía oligárquica. La embajada norteamericana tuvo mucho que ver en este punto, como lo ocurrido en toda Latinoamérica.

Su riqueza está representada en los cultivos de frutas tropicales, la caña de azúcar, el cacao o el café, cereales, arroz y yacimientos de oro.

La población está integrada en su mayoría por indígenas, herederos de los mayas, mosquitos y payas. Los representantes de las razas africanas se dedican a las plantaciones de bananas desde hace varias generaciones.

Uno de los atractivos turísticos es la antigua ciudad de Copán, llamada, "la París de los mayas", centro arqueológico de gran valor, visitado por todos los interesados en las civilizaciones pre–colombinas.

Los tesoros arqueológicos han sido verdaderamente saqueados por las universidades norteamericanas. Objetos de extraordinario valor científico y artístico se exhiben en la actualidad en el Lincoln Center de Estados Unidos. Conociendo a esta tierra de bellos paisajes y sufrida gente, no nos resulta extraño lo que ocurre en estos momentos con el Presidente Zelaya que resultó prácticamente echado por la fuerza militar y parte de la población animada con el presidente de facto que esgrimieron la excusa de quererse perpetuar en el cargo. En ambos hemos escuchados floridos discursos esgrimiendo los Derechos Humanos y las bondades de la democracia.

Ante tal panorama, la Organización de los Estados Americanos, jamás ha intervenido en caso de golpes militares en el continente, ahora parece tomar las riendas. Tal vez sea por la influencia del doctor Insulza, Secretario General de la OEA a quien conocemos por ser un prestigioso diplomático chileno, tal vez pueda conducir con éxito esta patriada.

El problema durará tiempo y de difícil solución donde los encendidos discursos ya han sido dichos hasta el hartazgo.

En cuanto a los participantes en estos cabildeos, sería oportuno que arreglaran los problemas en casa antes de meterse en los ajenos.

Aquí tenemos una seca que nos está devorando, una gripe que nos preocupa seriamente, un Congreso que hace ocho meses que no funciona y nuestra Cristina que no se baja del Tango.



Ale, desaparecido en plena democracia


Por Susana Dillon

Si hay algún crimen que no debe quedar impune es el de Alejandro Flores, por las características de cómo fue encubierto para vergüenza de los que nos sentimos democráticos y sobre todo, de los que hemos estado interesados en el caso, en seguir los acontecimientos, especialmente si ese delito pasa a sentar precedentes cuando el acto criminal cuesta vidas indefensas. Sí, nos compromete porque no podemos quedar en la sola contemplación del caso o en el sólo acompañar a los deudos en su dolor.

No es suficiente para todo ciudadano, que ante su vista y paciencia quede que el crimen perfecto existe y que lo perpetraron los miembros de las instituciones en que debieran descubrirlo y condenarlo.

A 17 años de la desaparición de Ale y por la constancia y el tesón de sus padres, aquel niño que recién iniciaba sus juegos, fue muerto, tal vez involuntariamente, pero primó en sus victimarios la cobardía, la falta de decisión, la ausencia absoluta de ética y de moral que demostraron tanto los agentes como los superiores y demás autoridades que por esquivar responsabilidades, encubrieron. La Justicia ordinaria de Río Cuarto y su policía sumaron otro baldón, a los que se fueron amontonando casos de apremios ilegales, pero de otra índole. No puede el pensamiento ciudadano desprenderse de esa sensación de indefensión que todos tenemos cuando llega el tema de Alejandro Flores a la memoria colectiva. Es donde la tolerancia y la comprensión tocan fondo: un niño pequeño, de un hogar humilde, no interesó ni hubo buena disposición en la pesquisa. Pero veníamos de años de impunidad cimentada en la dictadura que se asentó cómo un buitre carroñero en nuestras vidas, dándole poca o nada de importancia, prefiriendo la salida mentirosa y el testimonio de dos mujeres a las que se recurrió con el niño en agonía

¿Qué importancia tuvieron las lágrimas de esa madre con los brazos vacíos?

¿Qué pensaron los guardianes del orden cuando escondieron al niño en lugar de sincerarse y blanquear el hecho, al menos para que los padres desesperados no caminaran leguas en búsqueda del chico en lugar de dar pistas falsas del que ya no existía? ¿No se pusieron en lugar de sus padres en el sufrimiento de buscarlo durante 17 años condenándolos a la permanente incertidumbre, una nueva tortura inventada por los siniestros cerebros de los dictadores y que les vino bien aplicar por estos simpatizantes de los métodos de tortura?

La incertidumbre es una espina que se clava en el cerebro del que busca sin éxito lo que se ama, el no saber si vive, si está sufriendo, si come, si tiene frío, si nos llama...

La incertidumbre, tortura a la que todavía no se le ha puesto la pena, ni tiene tratamiento psiquiátrico.

Son años tratando con la pesadilla, siempre repetida, siempre presente, sin una luz al final del túnel.

Por dura que sea la condena que les den a los delincuentes que perpetraron la muerte del niño, es nada comparado con el tormento sufrido por los padres al buscarlo infructuosamente, en largos y penosos viajes, sin medios y sin descanso. Tampoco no habrá reparo monetario que cubra la ausencia. La tortura moral de tener un desaparecido no puede mensurarse. No hay reparación que valga. Siempre sentiremos esa voz querida que nos llama, oiremos su llanto, pensaremos co mo se encuentra y si ya habrá dejado de sufrir.... El pensamiento no se aparta del monotema. ¿Dónde estás?¿Por qué te tuvo que tocar a vos? ¿Qué te hicieron? ¿Por qué seguir extendiendo las manos en la permanente búsqueda?.

Los que dispusieron esto ¿Tendrán la conciencia amable y no les reprocha este crimen?

Ahora es el momento de exigir Justicia, que a quien le toque no se le escape la instancia tremenda de la condena que ya purgaron los padres de Ale buscando a su niño. Ya que no se recuperan los muertos, que se haga justicia con los vivos.

Debemos demandar el que haya leyes que vuelvan a educar, para la democratización de las fuerzas policiales, para que sus miembros se sientan servidores del Estado y que desde el Estado no se pretenda ser juez ni verdugo, porque su profesión los remite a ser protectores y guardianes de la ley, un doble trabajo para los que hay que educar.

Poco se ha hecho desde el Congreso en este sentido.

La policía que está golpeando a los jóvenes y los hacina en sucios calabozos, como el conocido caso de Miguel Leone, no es garantía de orden y protección. Pero no estamos en situación de denostarlos, sino de educarlos y eso se logra demandando, marchando, protestando, militando, así les damos trabajo a los legisladores que luego de tantas ausencias y opíparos sueldos, les caiga la ficha y hagan lo suyo.

Al señor juez que le toque bajar el martillo en este caso, que le devuelva a la ciudadanía su fe en la Justicia.


viernes 26 de junio de 2009

DE LO QUE NO DISCURSEARON LOS POLITICOS

Por Susan Dillon

Durante la extensa y la clamorosa carrera hacia las urnas hemos escuchado cataratas de discursos: los fogosos y elocuentes , los floridos y violentos, los imposibles de creer y los inaguantables, los que acusaban directamente y los que se iban por las ramas, en realidad y convengamos: nos dieron con todo y sin reparar en gastos.

Los temas fueron reprisados: la desocupación, la miseria de los sectores populares más abandonados, la subordinación de la justicia al poder político, los jueces corruptos, los que se enriquecen a ojos vistas en los sindicatos, capitanes de la C. G. T. que son los verdaderos sostenes del poder, en fin, para discursos rimbombantes, prometedores y claudicantes tuvimos un muestrario astronómico, desde todas las trincheras y tribunas: las barriales y las palaciegas, y de norte a sur.

Aquí, si hay pobreza, que no se note, plata para desparramar a dos manos, a rolete y a lo loco, tal como lo hacen los que administran las retensiones del agro, sin rendir cuentas al pueblo.

Luego del comicio seguirá la andanada: los unos a festejar y del otro lado actos de magia: habrá que sacar de la manga de prestidigitador el argumento del no darte por vencido, del no estoy enterado y sigamos con el invicto; una subestimación total a la ciudadanía, en su capacidad de dar valor a las palabras.

Pero de lo que no se habló y eso que no creo ser de las más distraídas, fue de lo que vamos a hacer con la inflación: ¿seguirá multiplicándose con mayor aceleración cada día ante la impasibilidad de nuestros hombres y mujeres públicas, (las de la política, no las mariposas de la noche), o se dedicarán a sincerar las estadísticas para que se sepa dónde hemos caído?.

La Policía: cómo hará la fuerza pública para controlar y reprimir el avance de las drogas, con personal cada día más débil, ante la violencia desatada a niveles de la Mara, flagelo que se dice aún no ha entrado a delinquir, siendo que se ha desparramado por toda América?.

La Droga: el flagelo se ha instalado y ha sentado sus reales porque siempre y desde los tiempos de Chiche Aráoz y su banda, no se combatió, más bien hubo funcionarios que se asociaron, ¿acaso no se sabe quién vende?

La Trata: hemos retrocedido a los años 30 del siglo pasado, cuando las mujeres eran vendidas en el mercado de la prostitución. Todo los días hay noticias de jóvenes secuestradas ¿algún tribuno y futuro legislador dijo cómo luchará contra la mafia?.

La Ecología: ¿quien denunció lo que está pasando en San Juan con su gobernador bañado en oro, accionista y primer beneficiario en negocios del vil metal por el que se están destruyendo los glaciales y se envenenan los territorios donde se extrae a cielo abierto, liquidando toda manifestación de vida debido al arsénico y al cianuro que se utilizan en la explotación?.

Gastos Reservados: ¿qué futuro legislador se preocupó por indagar dónde va a parar lo que el pueblo obla y cómo se reparte, ya que las provincias pobres siguen en las mismas y las que producen, si no se arrodillan no tienen ni el derecho al pataleo?.

Que dijeron aquí en Córdoba los inefables compañeros de la U. E. P. C. del Aproc, léase ex Ipam, que por más nombres que le cambien sigue siendo un desastre en cuanto a la atención que se prodiga a los afiliados?.

Los ex sindicalistas Grahovac y Nebreda, que quieren trepar a legisladores, sabrán lo que nunca fue causa de sus preocupaciones?. Se acordaron de los jubilados o ellos tendrán de aquí en más otra caja más abundante y dadivosa?.

Cargos públicos o ñoquis: ya se le está hecho carne a nuestros políticos el nepotismo, o sea el nombrar no bien llegan a su retazo de poder a toda su parentela, primer indicio de no tener un ápice de ética. Tendríamos que hacer una lista para que cada recién ascendido no sólo presente su declaración de bienes, sino cuántos ñoquis pretende nombrar.

Y otro interrogante: ¿quien aporta el dinero para las campañas proselitistas, descontandolos de sus impuestos?. Se supo de varios, uno fue Yabrán.

Los ciudadanos quieren listas de esta clase de privilegiados, que son los que violan las leyes a su antojo, que resultan impunes y que medran y actúan a la sombra. Esos son los que también mandan y nadie los vota... y hay que ver cómo se ofenden si alguien los escracha.


domingo 21 de junio de 2009

DE MAQUIAVELOS Y ESTAFADOS

Por Susana Dillon

  • "Los malos no tienen amigos: sólo cómplices
  • Los libertinos tienen compañeros de corrupción y libertinaje
  • Los interesados y comerciantes, tienen asociados
  • Los ociosos y mundanos, tienen relaciones
  • Los magnates tienen cortesanos
  • Los déspotas y tiranos tienen esclavos
  • Sólo los virtuosos tienen amigos"
Lacordaire.

Desde los tiempos de Maquiavelo, los grandes conductores, los políticos, los dominadores, se rodearon de la crema del intelecto, y otros se rodearon de bufones y payasos, proveedores de vicios al estilo Sofovich. Los hubo que ahítos de poder se les dio por el arte, amontonaron obras y fomentaron las inclinaciones de sus autores, les encantó ser el mecenas y pavonearse de cultos, sin embargo, en la actualidad se contratan o se secuestran talentos si son diseñadores de armas letales y contundentes. Si recordamos a Leonardo Da Vinci, tanto valía como pintor de corte como para inventar aparatos de interés científico y bélico.

Napoleón fue un asiduo lector de "El Príncipe", poniendo en práctica sus premisas, dejó en los libros acotaciones al margen encendidos comentarios.

Siguieron ávidamente sus consejos el papa Sixto V, Catalina de Médici, recordada por el genocidio de la noche de San Bartolomé, Carlos V, Richelieu y Napoleón. Más cerca en el tiempo Mussolini, Hitler y Stalin. Ellos sin duda deben haber adoptado como propio aquel famoso consejo maquiavélico "es más seguro ser temido que amado, los hombres temen menos ofender al que se hace amar que al que se hacen temer porque el amor es un lazo que los hombres, que son todos malos, rompen cuando tienen interés de hacerlo, mientras que al temor lo sostiene el miedo al castigo" y nadie duda que tal premisa fue puesta en práctica en los gobiernos de terror .

Maquiavelos a la CRIOLLA

Algo de todo esto hemos heredado por la rama española: los Borgia eran catalanes y Fernando el Católico aragonés, ambos modelos de conductas maquiavélicas. Los primeros nunca disimularon sus perversidades, pero en cambio el consorte de Isabel tenía la astucia del disimulo. Bajo su pátina piadosa existía un ser intrigante, calculador, hasta canallesco.

Sin embargo poco faltó para que lo canonizaran.

En cuanto a los nuestros tuvieron algunas proclividades a tomar deleznables ejemplos. Julio A. Roca, siguió al pie de la letra los consejos del florentino, no en vano se lo motejó de "zorro" por su astucia.

Arturo Frondizzi, autor de "Política y Petróleo", de inteligencia brillante, orador consumado y convincente, se desdijo en su acción de todo lo que escribió. Un auténtico borrar con el codo lo que escribió con la mano. Tenía condiciones, pero otros Maquiavelos lo borraron con el golpe.

Juan D. Perón, astuto si los hubo, movió los hilos del poder con suma habilidad apelando a su seducción y a la demagogia. Otro de los tantos golpes de los autoproclamados "servidores de la Patria" terminó con su poder. Su último período fue lamentable y había llegado la hora de los brujos que son más letales que los Maquiavelos. Su mujer, María Estela Martínez, ni astuta, ni inteligente, ni siquiera sensata por el paradigma de la estupidez entronizada, lamentable ejemplo de quien no sabe qué hacer con el poder.

A Menem se le ponderó su cintura política, pero buscando más al fondo uno se encuentra que es partidario del todo vale, de la inescrupulosidad de la tensión del poder a costas del hambre del pueblo. Ya nadie duda que su entrega del patrimonio nacional, fue el precio que pagó al norte por jugar al golf con Mister Bush, padre que engendró al monstruo.

El Maquiavelismo, a pesar de su vejez, está robusto y exultante. Pareciera que nuestros hombres públicos (y algunas féminas notables), que ahora pululan por los medios de comunicación y calles conflictivas, están como viejito con Viagra: avispados y zandungueros. Hechos unos potros, listos para tomarse la última pastilla, así los fulmine el infarto, punto final del tanto jolgorio, tal vez como lo pensó Luis XIV, quien perdido por perdido argumentó: "después de nosotros el diluvio" o como los que se la toman a la vida entre la droga y la birra, pensando en que "disfrutemos hoy, que se viene el fin del mundo".

Es tan insensata esta manera de hacernos vivir, tan disparatada esta forma de conducirnos, donde el que pasa al frente es el inescrupuloso, el que trepa desesperadamente para llegar al poder exhibiendo la chequera en lugar de propósitos y hechos asistidos por la ética y la moral, que se nos hacen reliquias del pasado.

El maquiavelismo actual echó raíces en la justicia, en la conducción y en la legislación con jueces vanales, legisladores levantamanos, dóciles al ejecutivo y éste ignora las leyes, gobierna por decreto y caprichosamente.

Si los dejamos crecer, tal como están, nosotros seremos cómplices y a la vez los mayores estafados.

En tanto, a los Maquiavelos domésticos, de uno y otro palo provincial, tuvieron sus veleidades, el Pocho, que aún sigue gobernando su partido, medio en broma, medio en serio, se junta con sus correligionarios en ágapes de lustre y procede como si todavía cortara el bacalao. Hasta su Cleo lo acompaña dando órdenes y tics poniendo homenajes en las arenas de lo que quedó de su isla.

En cuanto a nuestro romántico del quincho famoso, que se hospeda en el River Side porque no le caen bien las estrofas que les recitan sus irrespetuosos subordinados de otrora, de tanto en tanto se corre hasta "meu Brasil brasileiro" para ver cómo le interesen sus ahorros, porque no sólo tiene labia el galaico, también es ahorrativo.

Pero todavía hay más en lo referente a dos sindicalistas que van para legisladores en las próximas elecciones, se trata de Walter Grahovac y Carmen Nebreda, de funesta actuación cuando nuestras maestras de la otrora escuela San Martín se vieron envueltas en el tema de las docentes requisadas y jamás defendidas por estos educadores que nunca se solidarizaron con sus afiliadas, sino que jugaron para la patronal y tampoco defendieron a la escuela más antigua, la mismísima San Martín, a la que borraron del mapa. Estos dos aprovechados y pésimos gremialistas van por más: pretenden legislar por valores que antes entregaron.

¿Y nos asombramos de que ahora los chicos se atrevan a patear a sus maestras?

Hagámonos a la idea que con tales referentes, la educación que ahora está en el punto más bajo es lo que pretendió ser la excelencia, no encontrará más que levanta manos y obsecuentes para seguir trepando.

jueves 4 de junio de 2009

LOS DERECHOS DE LOS EXCLUIDOS DEL SISTEMA



Hace más de 4000 años las mujeres tuvimos la culpa de que perdiéramos el Paraíso, según la Biblia.

Durante milenios no tuvimos alma, tampoco la tuvieron indios y africanos. Hasta hace 100 años las mujeres no tuvimos "patria potestad", pero sí parimos nuestros hijos.
Sigamos con las preguntas: ¿cuánto hace que podemos divorciarnos?
¿Cuántos que votamos?
¿Cuántos que nos negaron los libros para que fuéramos ignorantes?
¿Cuántos que nos casaban con quien no amábamos para que diéramos prole abundante y nos declararon inferiores y sometidas?
¿Hasta cuándo vamos a seguir explotadas, discriminadas, golpeadas y asesinadas?

¿Por qué se abusan de los débiles y cada vez es más frecuente la violación, el abuso seguido de asesinato de niñas y niños sin que haya una legislación de protección a los mismos y reclusión perpetua para el victimario?
¿Por qué ahora se la toman con los que eligen su sexualidad?
¿Por qué no se casan los sacerdotes de una buena y santa vez para qué no se siga barriendo y ocultando la basura bajo la alfombra?
¿Por qué no se resuelve el problema de los travestis cuando su pareja muere, enferma o queda imposibilitada?
¿Por qué si les piden el voto luego las excluyen de los beneficios que tiene todo ciudadano?
Ya va siendo hora de abandonar ridículos prejuicios y abrirle la puerta a la solidaridad reconociendo los derechos de otros y otras. A la hora de dar quórum los legisladores sólo piensan en su propio beneficio, cuando los aprietan desde el poder o consiguen prebendas.


Susana Dillon
Madre de Plaza de Mayo - Río Cuarto