domingo 5 de febrero de 2012

Los dólares de la discordia y nuestra memoria



Por Susana Dillon

En tiempos del conservadurismo, las crisis se presentaban en periodos de cada doce años, ahora ya se reducen a cada diez.
Las víctimas, en su crispación, se vuelven a refugiar en el dólar.  Ahora nos esconden otra vez los verdes, pero nos revisarán hasta los colchones y amontonaremos ladrillos.
Hay en nuestra historia, épocas de absoluta oscuridad y un afán indisimulado de ocultar personajes que lamentablemente se repiten, de allí salió refrán que dice "que somos los únicos animales que tropezamos varias veces con la misma piedra", lo que viene a ser una especie de tara, como lo definieron los que se creen pertenecer a una raza superior.
A finales del 1800, Roca, Julio Argentino, deslumbró a sus admiradores con el éxito de su campaña del desierto, los millones de hectáreas que se vendieron como "libres de indios" , se entregaron a los que pagaron la contienda y por supuesto a los ejecutores: Roca, su familia, sus amigos y sus cómplices.
A los soldados que dejaron sus osamentas por esos campos, les decretaron 100 hectáreas, pero sin agua y un rancho si volvía.
Como premio a su hazaña, lo llamaron "el conquistador del desierto”  y con ese título, trepó a Presidente de la Nación.
Con semejante aval, gobernó con puño de hierro y a dedo. Pero implantó sin chistar el fraude, no sólo él, sino los que siguieron. Habían creado el más rancio conservadurismo que se extendería hasta bien entrado el siglo XX.
Muchos de los veteranos de hoy, sentimos, de niños, mentar el fraude, prohibiendo a niños y mujeres salir a la calle los días de elecciones, contando a la que suscribe. No había elecciones sin balacera, sin muertos ni urnas robadas, ni comité sin empanadas y con muchos " Ud. ya votó,
Un palo y a su casa".     
Roca nombró a su sucesor, su concuñado, Miguel Juárez Celman según su sistema, (a dedo) y ya para los dos años, el país estaba en bancarrota. Tuvo que renunciar porque se le levantó el pueblo en una robusta crisis.
Quedó a cargo del embrollo Carlos Pellegrini, con una solución heroica, el primer corralito: al pato de la boda lo pagaron los ahorristas con depósitos, ahorraron echando a los empleados públicos y entre hambres y palos se pagó la deuda, pero se salvaron algunos bancos. Y los que madrugaron llevándose los depósitos a tiempo. Siempre hay algún buey corneta que salva a la parentela.
Los que se quedaron estudiando las épocas de crisis, llegaron a la conclusión , que estas épocas de angustias colectivas se originaban porque las balanzas de pagos donde las importaciones no se condecían con las exportaciones, la deuda externa y otras minucias, se imprimían billetes sin respaldo y la moneda nacional sufrió el deterioro que era de prever. Los que optaron por el dólar, y los pudieron llevar afuera, vieron pasar "a los dolientes que se fueron a llorar al campito"
¿Cuántas veces ya nos pasó? ¿Somos un país blindado o somos una punta gansos que nos entretenemos con el inefable Tinelli?-
En tiempos de manotones de ahogado lo mandaron a Julito Roca a Londres
A  defender nuestros bifes en el tratado Roca-Runciman (mandaron al elegante hijo del Conquistador a luchar contra el lobo de las finanzas del imperio).  Resultado: al precio lo pusieron los ingleses y el chico sólo musitó "la Argentina es la granja del Imperio Británico ("¡qué monada!")

Quedó, para siempre, estampada en la memoria de los pueblos que pagaron el desastre, el recuerdo de la hazaña perpetrada por este "niño bien", vástago favorito del "Zorro", como le dijeron al papá creador y fomentador del fraude y las matanzas inmisericordes.
Hemos tenido entregadores en todas las épocas.
Cuando la dictadura, al descalabro económico lo manejó José Alfredo Martínez de Hoz, descendiente directo del que colaboró con la sonada conquista mandando a Roca 1.600 caballos que el generoso premió con dos millones quinientas mil hectáreas, para que la familia tuviera su quintita, después lo tuvimos al ingeniero Alsogaray que nos hizo pasar varios inviernos él y su pequeña Mary Yuli, luego apareció Cavallo y sus lágrimas por temas sentimentales. Cuando ya apuntaba la crisis, aparecía el salvador, que hemos tenido para cada crisis, como dijo Hernández: "cada lechón en su teta, es el modo de mamar"
Y  Juan Pueblo, como siempre paga las cuentas de los derrochones con hambre. A cada despilfarro siempre le toca al mismo, levantar el muerto. Pero todavía no se sabe que pasará con los dólares, vil moneda, que no es la nuestra, pero que nos gobierna.
Reflexionemos:- Todo pueblo libre, para gobernarse tiene estas premisas: su territorio, su idioma, su himno, su moneda y su bandera. Entonces. ¿Por qué nosotros no podemos arreglarnos con nuestros pesos aunque estén muy manoseados y cada día con menos valor?  Es que también hemos quedado escaldados. No les tenemos confianza. ¿Se habrá dado cuenta nuestra inteligente Cristina?

lunes 23 de enero de 2012

El sexo a través del tiempo



Por Susana Dillon

El hombre valoriza, por sobre todo lo creado a su sexo o a cualquier imagen que lo represente. En la antigüedad, si el varón llegaba a rey o a jefe de alguna institución, guerrero o aventurero de nota, se ufanaba de haber conseguido tal lugar con una prenda que lo representaba: su caballo. Por eso, el gaucho, hombre de guerra y de aventuras, dijo alguna vez: "el hombre de a pié es un mendigo, pero a caballo es un rey".-de allí que cuanto mas imponente y garboso sea el corcel , tanto mejor les fue en las guerras y empresas mientras fueran montados por animales que quedaron famosos: recordemos a Babieca del Cid Campeador o a Rocinante el destartalado ejemplar de Don Quijote, allá en los tiempos en que un caballo valía por cuatro hombres, considerando que de tal caballo sería la honra o el escarnio.
En esta época de la cibernética, el automóvil ha pasado a ser su carta de presentación. Nada como una Ferrari para que se le eleve el "hándicap" así el propietario sea un simio descerebrado que para emparejar lleve a su lado alguna rubia rutilante y muy liviana de cascos.
Espejo de lo apuntado, el caballo que monta Julio A. Roca, es lo mas importante del monumento existente en la Diagonal Norte de Buenos Aires, donde el escultor debió saber que Roca nunca fue buen jinete Cuando se propuso exterminar a los indios  en la "Campaña del Desierto" la encabezó  no de a caballo, sino en un carricoche tirado a caballos, donde gozaba de algún confort, lugar para dormir y espacio para rodearse de lo necesario a la hora de posar para los retratos, que inundaron periódicos y notas sociales, beberaje y comistraje en abundancia, según se usaba en tiempos del segundo genocidio (el primero lo inauguró Colón y los conquistadores)
Desde la oscuridad del pasado, los hombres han valorizado sus genitales y en los campos de batalla , a lo primero que atinaban los invasores era castrar al enemigo y luego violar a su mujer y su descendencia junto a llevarse el botín de guerra.
Hay verdaderos archivos donde constan estas barbaridades, ahora prefieren apoderarse de los campos petrolíferos o minas de metales preciosos en las guerras de conquista y ocupación.
Antiguamente, soldado que caía prisionero, si era joven se lo castraba y servía para esclavo, las mujeres se destinaban a la prostitución y si eran nobles se las negociaba como a los rehenes, cambiándolas por algún elemento valioso. La mujer siguió siendo mercadería, capricho y uso del victorioso o por fin de quien tuviera como mantenerla.
De allí arranca en que la mujer actual, quien se coloca en otra posición de independencia, y ha escalado lugares donde siempre reinó el hombre, pudo ubicarse a su altura quitándole una buena parte de su autoestima, porque se basta a sí misma y a su prole. El varón actual queda descolocado, se arrincona a rumear su encono, lo deja "sin moral, hecho un mendigo" , en esto el tango es implacable, y mirándose al espejo, no lo aflige el quedarse sin empleo , lo peor , se reciente eso fundamental en todo macho: sin su virilidad.
Entonces, corre al tanque de la nafta, llena el bidón, lo arroja sobre su prenda emancipada y le prende con displicencia y puntería "el fósforo del final" (ojo y el tiro del final a veces le corresponde al tipo como le pasó a un gobernador que militó en la SIDE).
Cada día se renuevan las víctimas mujeres, que según los oscuros pensamientos maritales debieran estar arrodilladas ante los "derechos del varón" que le vienen de siglos siniestros, en que sí había alguna ley, se la aplicaban a los vencidos, a los débiles y a las mujeres. Los poderosos las hicieron a su gusto y afirmaron que era por mandato divino.
Los hombres que crean y votan leyes, seguro que no las cumplen y menos si los sujetos son políticos y si no lo creen , vayan y pidan el diario de secciones del honorable congreso nacional, marque con una cruz y subraye el título, haga la encuesta... Y "mira si es como para suicidarse". El hombre es el animal que como el gato y la orca matan por placer, torturado al mísero ratón o a las focas jugando alegremente antes de devorar la presa. Por eso se esconde y no reconoce su falta... es un juego... macabro.
Acá en Río Cuarto ocurren violencias que hacen pensar: el caso de la "mariposa de la noche" que harta de que su cliente asiduo le exigiera varias sesiones del sexo oral, en un arranque de rebelión, la mujer le pega tal tarascón en los testículos, que le arranca uno y el otro le queda maltrecho, pero la naifa hasta lo acompaña al hospital para que le atiendan la hemorragia.
Comentando el caso, a varias mujeres se nos ocurrió hacer un álbum para recolectar firmas así la declarábamos "la mujer del año".
Aquel mordisco en tales circunstancias se lo tomó por un indudable gesto de justicia salomónica.
Pero antes de seguir comentando gestos de justicia, mejor nos damos una vuelta por los pasillos de la historia, materia que tortura a los chicos del secundario, aquí va:
El primer emperador de la China, hace miles de años, ya vislumbró el problema: a las chinitas de primera clase las hizo sus concubinas como una forma de tenerlas en cuenta, pero para cuidarlas de algún desorden pasional con los cuidadores del harem, instaló en el palacio de invierno una selectísima guardia a los que mandó castrar. Era costumbre en el Celeste Imperio que en esa ciudad fortaleza, el único hombre entero fuera el emperador. Así evitaba los avances del servicio interno y esa maña femenina de andar mirando lo ajeno.
Se los llamó "eunucos" (serían 2000) a los guardias de honor, que fueron castrados, pero con mucha delicadeza, puesto que sus testículos, fueron prolijamente secados y puestos en preciosas cajitas para devolvérselos a la hora de su muerte, como gesto generoso del monarca.
Tal vez en el más allá les fueran útiles. Al fin cada uno se quedaba con lo suyo por siempre jamás.
Los mahometanos en el cercano oriente también estuvieron muy ocupados en cuidarle las mujeres a los sultanes. Los serrallos fueron atendidos por Eunucos, siendo feroces en cuidar las mujeres del terrible sultán de turno, que no mezquinaba andar cortando cabezas de los atrevidos a violar las leyes. Pero tampoco hubo paz. Tantas mujeres no hacían mas que andar en enredos, chismes y demás habladurías. El paraíso de Mahoma no tardó en parecerse a un infierno. Lo terrible era el placer que se debía repartir. Lo de los castrados se hizo popular durante la edad media en Europa e hizo furor en el renacimiento y aquí se pusieron exigentes con la música, el bel canto y las óperas, la gente de la nobleza era afecta a reuniones donde las voces de los niños cantaban para placer de la casta cantaron tan hermosas endechas, misas, romances y demás deleites de la voz humana, que se castró a los inocentes para que siguieran teniendo voces angelicales. Se inventó una nueva gloria del arte: Los "castrati", en las óperas, la parte femenina era ejercida por estos divos, ya que las mujeres no debían estar en escena.
Grandes músicos aceptaron esta nueva locura de la moda de los Castrati, reyes y nobles, gente adinerada, jerarcas de la iglesia, todos de acuerdo en saborear el exquisito placer de la música. Catedrales, palacios y rumbosos teatros desbordaron de público selecto y entendido.
A todo niño que tenía aspecto delicado y daba para cantante se lo castraba en su niñez para que fuera un portento en escena, en esto los padres estaban de acuerdo con profesores y directores de teatro para someterlos a esta profesión que creaba seres desdichados, mantenidos y pagados por reyes y nobles poderosos en lijosos palacios y vida regalada, pero sometidos a una existencia excéntrica y artificial. Habían dejado de ser hombres, pero respondían a otros calificativos: eran los "hombres del placer". El caso era divertir al poder, el público los amaba eran considerados divos. Ya en los siglos XVII y XVIII las mujeres comienzan a aparecer en escena, sus registros son mas variados: sopranos, mezzo sopranos y contraaltos le daban mayor variedad a los elencos. Tal vez los castratti habían terminado su tremendo y desdichado reinado, de allí en adelante, las divas del bel canto fueron las dueñas de los encumbrados escenarios. Las noches de gala, no solo fueron para el deleite de la música y los grandes espectáculos, las mujeres que gorjearon en los primeros tiempos, les abrieron el paso a las célebres "primas donnas" del porte de una Renata Tebaldi o una Lily Pons o de una María Callas, mujeres que serán recordadas por haber dignificado los agudos, que no fueron arrancados por aquellos niños sacrificados por adultos que no tuvieron piedad de su inocencia.
La castración, en estos tiempos, todavía se practica entre gente de la mafia. Los chicos malos de la mafia de Chicago, en tiempos de la ley seca, al enemigo le cortaban los genitales y se los pinchaban con un alfiler en las solapas de algún socio que agonizaba en los barrios bajos, donde lucía por última vez el traje impecable recién planchado, al estilo de Al Capone.

jueves 8 de diciembre de 2011

Mucho sexo y poco seso


Por Susana Dillon

Investigar, dentro del tema sexo, en nuestro país, sigue siendo complicado. Se hace sumamente serio o se cae en lugares comunes, ya muy chapa paleados, o finalmente escribimos sobre aquello que no encontramos en ningún texto original.
Sin aspavientos de moral reconcentrada , ni agarrarnos la cabeza con los tabúes que permanecen como en tiempos de la abuela, ni portarnos como los chismosos de la televisión que siempre van a caer en espiar por el agujero de la llave, como si fuera jolgorio de prostíbulo, lo que siempre cae en pescar quién se acuesta con quién.
Porque ya viene siendo muy trillado que se llega al pináculo de la fama y del éxito si hay que divertir al soberano, pese a quien pese y con lo que sea, así sean groserías de tablón, en boca de barrasbravas.
La historia de nuestra sexualidad, es, sin embargo, un terreno frecuentado por profesionales capacitados en no dejarse impresionar por sensores que siempre están listos para volvernos a los viejos tiempos de tabúes y moralinas, llevándonos por rutas de la hipocresía, y lo que todavía es peor a la mas obscura ignorancia, implantando una moral para el hombre muy permisiva y otra para la mujer muy estricta y solemne, con muchas restricciones.
Las mujeres ya llevamos mas de 2000 años de represión e ignorancia ocasionadas por las religiones, cuyos parámetros se dieron desde el génesis, cargándolas de culpas desde el vamos y advirtiéndole que estará bajo la férula del varón como lo dice la fábula de Adán y Eva.
Luego vino la creación del patriarcado, dándose a sí mismos todas las prerrogativas y a las mujeres el papel de la sierva, tan así, que con el correr de los siglos, la ginecología fue la Cenicienta de las ciencias.
Otro de los conflictos visibles entre los dos sexos tradicionales, ya no se puede reducir a los dos tradicionales donde los ubicábamos en dos casillas: femenino y masculino, ahora se constata que tenemos bisexuales, homosexuales, transexuales, y travestis. Si en el futuro queremos de verdad, ir derecho al grano, solo nos faltan las estadísticas, porque ya los chicos de jardín los han detectado, así que sería oportuno añadir otras casillas a las planillas que se nos presenten. Cuestión de blanquear los documentos y ser sinceros.
El hablar o escribir sobre sexo estuvo prohibido durante siglos, una prueba contundente, es la reticencia que tenemos para nombrar los órganos sexuales externos y la poca información que ha tenido la humanidad sobre las enfermedades de origen sexual, mas relacionadas con el demonio que con virus, bacterias, gérmenes y otros microorganismos que han afectado y hecho desaparecer a buena parte de la población del planeta.
En cuanto a cómo se usa el cuerpo femenino con sus atributos mas seductores no hay mas que mirar los carteles de promoción del consumismo: no se vende una hamburguesa, ni la ilusión súper sport, ni una gaseosa o un viaje a las playas de las islas de ensueño sin proyectar en el cartel un buen par de tetas o unas suculentas nalgas.
No solo la mujer es exhibida hasta el hartazgo, mucho mas que los pectorales y las pantorrillas de nuestros Adonis.
El cuerpo de la mujer, tan admirado por griegos y renacentistas que los mostraron en su opulenta desnudez, ahora es seccionado para su venta como se dividen las presas de un vacuno para colgarlo en la carnicería, así hicieron con los dones físicos que tuvo aquella muchacha a la que descuartizaron los cineastas para venderla pieza por pieza: Marilyn Monroe, hasta que le destrozaron el cerebro.
La sexualidad se ha frivolizado y degradado gracias a campañas publicitarias, que cuando no la ridiculizan, la exponen a la lujuria y a la violencia masculina de los inadaptados, que cuando se sienten desplazados en alguna competencia, que siempre fue terreno exclusivo de varones, no trepidan en rociarlas con combustible y arrimarles un fósforo, como para que se tenga en claro quien es el que manda.
La cifra, cada vez mas elevada del asesinato a su compañera nos está advirtiendo del problema que sin embargo es una de las tantas cifras de los porcentajes que se nos niegan o se disfrazan , como ocurre con los porcentajes de la inflación real y no hablemos de cuantas caen por semana asesinadas por sus parejas.
Pero hay que recordar que este drama que se repite; se fue perpetrando de hace siglos. La legislación colonial permitía que el jefe del hogar mata se a su mujer y a sus hijos por desinteligencias o causas menores. El hombre fue el que legisló, juzgó y ejecutó desde los tiempos bíblicos hasta el siglo XX.
A partir de la valorización de la mujer en sus ocupaciones fuera del ho gar, donde solo podíamos ser madres prolíficas y sacrificadas, esposas abnegadas y fieles, especie de muebles con lagrimas que se podían usar según el poder del mas fuerte.
Todo esto estuvo asegurado para el hombre, hasta que la guerra mas pavorosa que tuvimos, la II mundial, la declaró "útil" para reemplazar al hombre en las tareas de fabricación militar.
Los que escribimos tenemos experiencia de haber tenido censura, cuando hemos pretendido ocuparnos de la vida privada de determinados hombres públicos, hasta en temas tangenciales como sus enfermedades, ha sido considerado de mal gusto u otra ocasión en que se ha considerado mal el expresar lo ocurrido durante la conquista y colonización de América, como lo fue el genocidio de nuestros indígenas.
De ese modo se ha pretendido que no se haga mención de sus vidas privadas, quedando, con la historia se escribe por la mitad, porque los defectos y las virtudes de la vida doméstica inciden en tal forma, nos quedamos con individuos incompletos.
La censura se ha cebado con la vida de héroes, de mandatarios, de magistrados, hasta de científicos. Los métodos para censurar se han refinado hasta apoderarse de los espacios considerados intocables, sobre todo si se entraba en el terreno del poder. Allí solo podían opinar los sumisos que tenían el favor de los poderosos.
Una médica de esta población, la Dra. Emma Dagata, de reconocido prestigio, recuerdo que me ilustró del porqué la Ginecología es la ciencia asociada al destino de cenicienta, ya que fue la ciencia que aparece como la menos desarrollada hasta el siglo XX. En tiempos pasados la salud femenina no interesaba mayormente a los médicos, si la mujer moría, se la reemplazaba de inmediato... !Había tantas...!
Pasó algo parecido a la literatura, que se tuvo que "contener", para no entrar en lo popular por parecerles pasatista y frívola, pero gracias a ella, se conoció a la historia que les dio espacio a los temas que habían ocurrido y existido héroes que fueron reales, sabios y aventureros que pudieron mostrar sus descubrimientos en otros escenarios. Fue así como la literatura nos agrandó el espacio para admirar y conocer muchas realidades de la tragedia humana.
Mucho nos dolemos cuando comprobamos la decadencia de la educación en las escuelas, donde los alumnos castigan a sus maestras, imponiendo una violencia nunca antes vista, pero acaso no viene desde que los políticos , en especial el ex presidente Menem que sentenció "que la educación no daba réditos", pero , al abandonarla ,creció la violencia, el atraso, la falta de interés por avanzar en conocimientos y destrezas, en disciplina y orden que es por donde hay que empezar: formando hábitos y cultivar sentimientos. Pero claro, darle al pueblo espectáculos que solo son para aliviar tensiones y entretener a los revoltosos como pasa con el futbol o excitar al sexo para tener a los jóvenes y a los no tanto, ocupados y entretenidos en lo que es uno de los instintos que mas acucian al hombre y degradan a la mujer, que se exhibe como las del sex-show.
Mientras tengamos una televisión donde los chismosos han suplantado los horarios donde la gente puede ver arte y sanos entretenimientos, en lugar de exhibiciones de burdel, si la propia gente que los deplora, no defiende los horarios destinados a los niños y solo sea para solaz de mentes recalentadas, esto no se compone. No sea cosa que dentro de poco tiempo, estemos como los mexicanos que no saben qué hacer con los Mara.

jueves 1 de diciembre de 2011

Para los que le huyen a la historia

Por Susana Dillon

La historia, sobre todo la argentina, no ha tenido mucha divulgación entre la escuela primaria, y menos todavía en la secundaria, tal característica se asienta en el aburrimiento en que fue escrita, precisamente para que resulte árida y sin provecho. Los chicos, ante su lectura, se aburrían y luego se dormían en clase, pero no era porque a esas horas hacían la digestión , sino porque con tantas fechas, relato de batallas e insinuaciones a que se imitara a tanto héroe asexuado y sacrificado a morir pobre, el sopor no daba ni para una siestita. Era, de cajón, una materia para llevarse a marzo a no ser que fueras práctico para hacerte el mache te salvador en el examen.
Pero ha ocurrido algo impensado: desde la T.V. vino la sorpresa. En la nuestra, el público, generalmente gusta de espectáculos animados por verdaderos tribunales de inmoralidad, discusiones animadas por chismosos que rivalizan en contar groserías y se complacen en espiar a quien se acuesta con quien. Reyertas entre los jurados, y caños por donde se deslizan las prostitutas que ahora se llaman gatos, ya que  estos espectáculos son producidos por el intocable Marcelo Tinelli que ha confundido el concurso de bailes, en exhibición de prostíbulo, donde se denigra a la mujer con la excusa de beneficiar a los caidos del sistema afortunadamente, otros canales, con otra visión del problema, han resuelto recurrir a los documentales, que suplen con decoro, conocimientos, nuevos descubrimientos, lugares desconocidos del planeta y ¡oh! Maravilla la nota llega de Egipto, cuna de la arqueología y principio de la historia, entre lo que nos brindó el secundario.
Quedaron en nuestras mentes de adolescentes, las tres pirámides construidas a látigo y sudores por los esclavos de los faraones, para que estos tipos que vivieron de perfil, porque así los retrataron siempre escribas y lapidarios, que pasaban a la inmortalidad como dioses.
Aquellas nociones se abulonaron en nuestros conocimientos y así se pasaron por generaciones, sin olvidarnos de una coma.
En aquellos tiempos llegó a Egipto el sabio Herodoto, un griego que se dedicó a las primeras narraciones de lo que estaba pasando por aquel país cuya historia es tan abundante como interesante. Se le ocurrió investigar el porqué eran tan insistentes en amontonar cachivaches toda una vida, para pasarlo estupendo en la eternidad, gozosa y bien provista, según los encontraron los primeros ladrones, que luego aprovecharon.
Lo que pudo quedar, en negocios turbios. En años atrás los interesados por la arqueología y los millonarios a los que les dio por estudiar a esta gente tan singular que todavía tiene mucho para contar.
Sabios y millonarios hicieron buenas migas y se lanzaron a cavar en la arena del Sahara hasta encontrar las tumbas que los harían famosos en todo el mundo de la cultura. Así como le pasa a Indiana Jones en sus películas de aventuras electrizantes.
Los sabios egipcios, ya no se dejan primeriar por los foráneos, ahora son locales y valoran también su trabajo. Han tenido en secreto, durante mas de diez años, otro descubrimiento formidable a diez kilómetros de las pirámides ya archiconocidas del valle del Nilo, han descubierto los restos de una cuarta pirámide mas grande que las demás, mandada a edificar por la cuarta dinastía de los Kofu, que según la historia escrita en jeroglíficos hallados fueron gente violenta que no se mezquinaron esfuerzos en liquidar a la familia para apoderarse de aquel reino fabuloso. Habbu-Nahuash, el sabio egiptólogo que hoy está al frente de todo lo relacionado a los tesoros de Egipto, ha sido el afortunado explorador que hoy nos muestra este hallazgo que revolucionará esos nuevos conocimientos que se desprendan de lo encontrado en varias ciencias y materias a estudiar en el futuro.
El desenterrar la base, que es lo que quedó de la pirámide última, que define como la de mayor tamaño, ha permitido tener una dimensión de lo conocido, totalmente variada. Se ha entrado en la "época dorada" de la arqueología, incorporando conocimientos ocultos durante mas de 5.000 años. Lo extraordinario, es que el descubrimiento fue preservado de la curiosidad y rapiña de los que siempre están dispuestos a piratear con lo descubierto.
Recordemos lo que ocurrió con la tumba de Tutankamon, el joven faraón rodeado de un tesoro que nadie se pudo imaginar, con todo lo necesario para gozar en la otra vida y con un sarcófago hecho de oro, que abundaba hasta en los muebles y artículos domésticos que se valorizó en el ajuar mas fantástico de los vistos por la humanidad. Pues a todo aquel tesoro lo descubrieron apoderándose de él Lord Carnavon y Mr, Carter, dos ingleses aristócrata y científico, que como siempre, llegaron primeros a dar el manotón apropiándoselo. Pero algo les anduvo mal: entre los jeroglíficos, no solo estaban los datos del faraón sino también una maldición para quien violara la tumba. Los dos descubridores murieron misteriosamente. Las autoridades egipcias, con centurias de experiencias nefastas, han preservado el nuevo hallazgo. Al terreno que ocupan los cimientos lo han declarado zona militar y allí no puede entrar nadie a depredar.
En tanto los científicos traductores de los jeroglíficos están en la tarea de dar a luz sobre tantos interrogantes que nos esperan para cambiar el rumbo de la historia.
Tal vez nos encontremos con muchos otros acontecimientos, nuevos personajes con sus modos de vivir y de morir, mientras el mundo quedó en suspenso, milenios y milenios en la oscuridad de los tiempos… bajo una pirámide que era deslumbrante con su zócalo de granito rojizo, las cuatro paredes triangulares revestidas de piedra caliza de deslumbrante blanco y en la cúspide, una caperuza de oro, brillaban bajo el sol del Sahara. Lo que encontraron fueron solo los cimientos, porque en los tiempos en que Egipto quedó en poder de Roma, los recién venidos aprovecharon las piedras de construcción para hacer sus propias casas con el perjuicio de lo que destrozaron escarbando por encontrar tesoros.
Lo importante: ahora se vienen tiempos de reformar la Historia Universal oculta durante milenios... y ya los estoy viendo a los chicos del secundario agarrándose la cabeza ante este nuevo reto a sus inteligencias.
En los documentales de última generación lo hemos visto al egiptólogo Habbu Nahuash explicar el maravilloso hallazgo de los nuevos tesoros encontrados, sintiéndose el afortunado explorador que hoy nos muestra lo que revolucionará los conocimientos  satisfaciendo la curiosidad de los 9 millones de turistas que llegan a egipto anu almente con la esperanza de estar cerca de los escenarios donde a todos nos hubiera gustado tener aventuras al estilo de Indiana Jones , personaje cinematográfico, con el que simpatizan los adolescentes.

sábado 12 de noviembre de 2011

Si, sabemos quien fue Roca. (2º parte)

       
Por Susana Dillon



 EL REPARTO DEL DESIERTO

       "La conquista definitiva del desierto y la expansión de la frontera,  benefició sin duda a un sector: el que compró tierras baratas en virtud del empréstito de 1878 que financió la campaña dedicándolas a la producción o a la especulación."
          Silvia C. Mallo. Todo es Historia. N° 144. Mayo 1979.

    A los fines de la presidencia de Avellaneda, nuestro país se define por la explotación ganadera y tardíamente por la agraria, entendida por la propiedad latifundista que se extendería no sólo en el territorio pampeano sino también en la Patagonia.
    La expresión de estos intereses tanto económicos, como políticos y sociales se centralizaban en la figura del Gral. Julio A. Roca, quien sería el adalid de la Campaña del Desierto, una especie de nuevo conquistador, cuyo objetivo final, era llegar a la presidencia de la nación junto con el botín de guerra que venía por añadidura: la posesión del "Desierto", al que luego le llamaron "El Granero de América".
    El plan de la campaña que terminaría dejando libre de indios las mejores tierras del país y el norte de la Patagonia se venía gestando entre 1863 y 1864 por el Cnel. Manuel de Olascoaga, quien exploró prolijamente esos territorios entre los años 1869 al 1874. Residiendo en Rosario, se puso en contacto con el Gral. Roca enviándole, mapas, cartas y demás documentos de la futura campaña. En 1877 Olascoaga pasa al servicio de  Roca, recalcándole también su pensamiento, en el que no cabía la aniquilación de los indígenas, sino el hacerlos útiles para las explotaciones agrícolas ganaderas a las que eran afectos, adjudicándoles, también tierras.
    El Gral. Roca en abril de 1879 llega al cuartel general instalado en Carhué donde comienza a organizar la campaña con el objetivo de que fuera una apropiación de lo que ahora veían eran "Las tierras más fértiles y ricas de la República". La oligarquía latifundista de la provincia de Buenos Aires sería la que pagara las armas necesarias para la acción bélica que se estaba gestando.
La conducción de dicha empresa recaería en el Gral. Roca que de ese modo accedería a la presidencia nacional.
    El periódico La Prensa del 9 de diciembre de 1879 lo dijo claramente:
       "El general ejecuta, en cumplimiento de sus deberes, una ley del congreso y no corresponde que la utilice para otros fines. ¿Qué tienen que ver los indios con la lucha presidencial?, no comprendemos como la presencia de los indios de la pampa sea una garantía para la verdad del sufragio popular".

    Eduardo Gutiérrez decía a su vez:
       "Es necesario contraer méritos en el país, méritos que nadie puede negar aunque sea una farsa la Conquista del Desierto y exclamaron en el Congreso, He aquí la piedra filosofal... tomar todos los indios que se quiera y volver con el título de conquistador. El falso título de conquistador del desierto fue el que empezó a invocarse para que el Gral. fuese acreedor de ocupar la presidencia".

    Siendo Avellaneda presidente, tuvimos un conflicto con Chile que estaba en plena expansión territorial, pero Roca no quiso enfrentarlo por combatir a los indios. Hubiera sido más digno resolver ese conflicto que se postergó por diez años. Se dijo entonces que Roca debió probar sus zorrerías frente a los chilenos que con sus conciudadanos por un delirio de poder. Anteriores legislaciones habían protegido al indígena, el mismo Olascoaga no auspiciaba la aniquilación, sino la incorporación a la vida nacional de los naturales.
    Pero donde vemos el meollo de la cuestión es cuando se adjudicaron "Las tierras más ricas y fértiles del país" a los protegidos, amigos y parientes de Roca. Veamos primero la ley de premios en tierras del 5/9/1885, a los militares que habían realizado la campaña, según sus grados.

    Se acordarán con acceso a ríos y arroyos
15.000 has. a los herederos de Adolfo Alsina 
8.000 a los jefes de frontera
5.000 a los jefes de batallones
2.500 a los capitanes y ayudantes
1.500 a los subtenientes
                Para la tropa, terreno para una chacra, 1/4 de manzana en un pueblo, 100 has a todo individuo de tropa dado de baja por cumplido o inutilizado en el servicio.
                ¡Cien hectáreas sin agua! A quienes se las dieron, bien pronto las tuvieron que cambiar por víveres al no poder trabajarlas. La ley decía que el máximo de tierra que podían acceder los jefes era de 8.000 has.
           La investigación del parlamento demostró que hubo más de 79 casos de diversas personas que llegaron a adquirir ellos solos 1.404.351 has.

           Otros ejemplos:
              Rafael Igarzábal 10.000 has, en Chubut
              Luis Belaustegui 20.000 has. en Chubut       
              H. Von Bernard 50.000 has. en Chubut     
              Enrique Garrido 30.000 has. en Río Negro                                  
              Nuevo Banco Inglés 35.000 has. en Chubut                             
              Francisco Melchor y Fco. Bustamante 49.000 has en Chubut              
                Pero todavía quedan en el misterio las que se adjudicaron Roca sus hermanos con amistades y parientes, refugiados en Sociedades  Anónimas, tampoco figuran en esta lista ni los Martínez de Hoz, ni Anchorena, ni Santamarina.
                Para aquellas épocas aparece Ambrosio Olmos en el sur cordobés, cerca de Río Cuarto con 250.000 has., que más tarde fueron a parar a las manos de doña Adelia María Harilaos de Olmos, su esposa, pero ésta será otra historia para desmenuzar en los tiempos de las vacas gordas, de los inviernos en París y los casinos de la Riviera que me reservo para el futuro. Queda claro de lo expuesto: la famosa Conquista del Desierto no tuvo otro fin que la apropiación de las mejores tierras del país, la gran pampa y el norte de la Patagonia por la oligarquía terrateniente de Buenos Aires a quienes se les dio en llamar irónicamente "los condes pampas", beneficiando a una clase cuyos descendientes todavía gobiernan entre bambalinas, disimulados tras los títeres políticos que se han sucedido continuamente, alternando otros émulos de Roca, con entorchados, sables y golpes. A todo esto el pueblo empobrecido seguía poniendo los muertos y el atraso. Sin que le tocara otra cosa que las migajas del banquete, y tanto los soldados como los indios no tuvieron más suerte que ser parias.
            La Ley de Hogar, dictada en 1884 durante la presidencia de Roca, daba solución a la radicación de los indígenas: Artículo 1°, se destinan 20 secciones de 50 leguas cada una en terreno propio para el pastoreo, Artículo 2°, provistos de aguadas o de irrigación. Artículo 3°, cada sección debe ser dividida en 625 has. para repartirlas con acceso a aguadas, ríos y arroyos.
            Ninguna de estas leyes favoreciendo a los indios se cumplió, los indígenas fueron diezmados de acuerdo con el mensaje de 1878 donde se ordenó someter y expulsarlos; sin embargo, algunas colonias prosperaron, al fin todas tuvieron la misma suerte: la expulsión y el aniquilamiento.
            Hasta los mismos participantes de la campaña, como el Cnel. José María Sorobe expresó: "Al llevar las armas nacionales hasta los más remotos confines... el estado argentino contrajo la alta responsabilidad moral de propender por todos los medios a su alcance a la regeneración moral y espiritual de las tribus indígenas...", agregando: "Nada se ha hecho, ni se ha tomado medida alguna orgánica y seria en el sentido de conseguirlo". "Nada se hizo, los indios capturados fueron transferidos al norte donde fueron aniquilados por la explotación de los ingenios, diezmados por las epidemias de la zona".
             Les tocó padecer el "extrañamiento", sistema que tuvieron los conquistadores españoles que aplicaron entre otras etnias a los Quilmes.
            La apropiación de tierras se hizo a través de leyes confeccionadas a la medida de los que pagaron la conquista. El mismo Cnel. Olascoaga, gestor y creador de los planos y documentos de la conquista fue quien condenó, a la postre, este proceder maquiavélico.
            El Comandante Prado, otro comentarista de la campañas, ha dejado también su opinión al respecto: "lamentando que todo aquel desierto no se allase aún en manos de Reuque o de Sayhueque.... pero así es el mundo: "Los tontos amasan la torta y los vivos se la comen".
            Una de las leyes que prueban el favoritismo y la corrupción son aquellas consideradas "especiales", por eiemplo la 2211 del 28-10-1887 por la cual se otorgaba, entre otros al Gral. José M. Arredondo 17.000 has, en Neuquén y 7.500 has. en La Pampa; al Gral. Lucio V. Mansilla 15.000 has. en Neuquén y 10.000 has. en el Chaco.
Por la Ley 1806 del 20-10-86 se adjudicó a la viuda de Avellaneda y a su hija 17.000 has. en Río Negro y 22.500 has. en Neuquén, al Tte, Cnel. José M. Uriburu 10.000 has. en el Chaco.
La Ley 2209 del 05-11-88 autorizó vender a Juan M. Temperley 50.000 has. en Chubut a $700 la legua cuadrada, pero todavía no se registran datos de los que se le otorgaba al Ferrocarril Central Argentino. ¿Se encuentra acaso alguna ley que le otorgara tierras labrantías a los aborígenes?... y eso que sobraba pampa, pero los indios seguían errantes o servían para hacer puntería.
A este respecto hay una investigación del escritor Osvaldo Bayer que dice:
"...se reproducía la resolución del primer presidente de la Sociedad Rural Argentina, por supuesto Martínez de Hoz, casualmente bisabuelo del Ministro de Economía de Videla. En ese aviso la S.R.A. recordaba con emoción que esa organización de ganaderos había ayudado al Gral. Roca en su expedición contra los indios con 1.500 caballos. Fue un buen negocio. Al bisabuelo le correspondieron 2.500.000 has. de esas mejores pampas de los ranqueles y los mapuches"
Revista Umbrales. Nº 16. 1 de marzo de 2006, pág. 31.

Una parte del botín
La provincia de Buenos Aires fue donde quedó patentizado el proceder de los que se quedaron con lo mejor del botín de la Campaña.
Luego de la repartija, ya fuese obtenidas las tierras por remates o en orden a las leyes que se dictaron para satisfacer a los que de una u otra manera participaron en los actos bélicos, los propietarios no las habitaron, sino los peones, jornaleros, puesteros, criadores y muy escasamente labradores. Preferentemente estos pobladores eran naturales del país. Los propietarios fueron llamados "condes pampas", residieron en rumbosas residencias porteñas, pero a los inviernos los pasaban en París (allá verano).
Un censo efectuado en 1895, permitió verificar que sólo los casos de los estancieros Chute y Mullhall, residieron en los campos adquiridos, los demás sólo visitaban sus propiedades para verificar sus ganancias o pasar vacaciones "lejos del mundanal ruido".
Muchos de estos estancieros edificaron en los cascos reproducciones de castillos del Loire, donde disfrutaban en verano de las delicias del campo con nutridos grupos de amistades con igual o parecida suerte.
Aquí faltan las extensiones con las que se quedó el Gral. Roca y sus generales y parientes diseminados en las provincias de Córdoba, Santa Fe, San Luis, La Pampa, Río Negro, Chubut y Neuquén, de donde fueron expulsados los indígenas.
En cuanto a nuestro coterráneo Ambrosio Olmos logró reunir 250.000 has„ en las inmediaciones de Río Cuarto que tuvieron el mismo origen y que pasaron a nombre de su viuda doña Adelia María Harilaos.

El cuadro siguiente es obtenido de la revista Todo es Historia, Nº 144, mayo de 1979, edición especial, pág. 91.
En la provincia de Buenos Aires. Propietarios de más de 30.000 has.




Estas cifras hablan por sí solas. Los lectores pueden agregar datos de tierras de nuestras cercanías que siguen perteneciendo a los descendientes de los favorecidos. La memoria popular los anota. Algún día se hará justicia.