jueves, 10 de febrero de 2011

A cuatro años de salvar al perejil


Por Susana Dillon

Hace muy pocos días el Dr.  José María Sagarraga, defensor de la familia Sabena que perdió un hijo de veinte años en circunstancias misteriosas que hasta hoy no se han podido resolver, en la casa de la familia Vargas no dándose ni con el arma homicida ni con los restos del joven, dieron oportunidad a que nuestra nunca bien ponderada justicia hiciera algo en beneficio de los deudos, ni tampoco que la ciudadanía aceptara mansamente la falta de interés e idoneidad para satisfacer, al menos la necesidad de ver ejercida la justicia, encontrar al culpable y que se cumpla  la condena. Pero ya están libres los presuntos culpables y sin miras de que haya un esclarecimiento. Lo que siempre se busca entre llantos y angustia: los restos del ser querido desaparecido, los sospechosos, gente de existencia complicada, ya están libres.
La ciudadanía que se informa, la que tiene memoria, se adhiere a lo dicho por el abogado de la familia Sabena, José María Sagarraga se suma a los que piensan "que hay un número altísimo de homicidios que han que dado impunes para la justicia penal provincial de esta jurisdicción y haciendo un recorrido rápido podemos enumerar no menos de quince homicidios sin resolver en la ciudad. El homicidio es el delito más grave del códigos penal: 1) Lorena Micaela Ávila, 2) matrimonio Cardarelli, 3) concejal Azcurra, 4) abogado Isaías Zimerman, 5 Jonathan Benítez, 6 Elba Scoppa, 7 un Sr. de apellido Martínez, que apareció muerto en el hotel Los gallegos, 8) Elizabeth Alejandra Fernández,  9)Luciano Luccini, un niño muerto posiblemente de una patada, 10)Dominga Rosso, una anciana asfixiada en Gral. Cabrera, 11) matrimonio Leiva quemados en Achiras, 12) Víctor Alejandro Flores, 13) Gustavo García camionero asesinado cerca de Arroyo Cabral, 14) mujer que murió en una camilla del Dr Godoy Martorelli, 15) Nicolás Sabena. Y qué no decir del caso Dalmasso para colmo del escándalo no sólo el zarandeado hecho por demás revolcado en el lodo de la ignominia, tampoco se aclaró y se mandó al freezer; el caso de las maestras requisadas en la escuela San Martín, gran bochorno nacional se comentó hasta en Europa , manipulado y mandado al olvido por las autoridades gubernamentales donde se salpicó la plana mayor de las inspectoras  y del Sr. gobernador De la Sota, así nos venga a pedir muy sonriente el voto: MEMORIA!.
Aquí observamos una gruesa cadena de ausencias del mínimo respeto por la justicia, esta abulia y falta de capacidad no merecen un JURIS?. ¡Quien tendrá estómago para iniciar ningún pleito con semejantes jurisconsultos que no pueden exhibir el menor gesto de idoneidad para poderles tener una gota de respeto.
La ciudadanía, en aquel 9 de febrero de hace cuatro años, exhibió su indignación por haber demostrado abiertamente la influencia ejercida por un abogado asesor en el caso Dalmasso , emparentado con el poder, que dirigió la gran payasada de encontrar el "chivo expiatorio", pero la multitud no permitió que lo culparan al chico que quedó para siempre como "el perejil"- ¿Están esperando ahora que la gente se indigne para repetir un acto de justicia incontenible?
Todavía se está a tiempo para devolverle a los Sabena la paz necesaria de saber, al menos qué paso, porque el peor sufrimiento es la incertidumbre, una tortura que se prolonga en el tiempo, sin hacer el duelo.
En tanto, los que ejercen la justicia, están mirando para otro lado, mientras holgan, a distancias siderales de la ley.
La justicia ordinaria de Río Cuarto se tendría que representar, como la "señora de ojos vendados, que está en los tribunales" también tapándose la nariz,  porque hiede.

sábado, 5 de febrero de 2011

Síntomas de crisis




Por susana Dillon


Los chanchitos degollados.

Cada vez que este país, donde el creador derramó sus dones, entra en uno de esos períodos donde el mundo se nos cae encima, hay signos premonitorios de que tranquilos no nos podemos seguir quedando en babia. Ya tenemos experiencia que estos sacudones son cíclicos, por lo tanto estemos alertas.
Pero tenemos una contra, no nos acordamos cómo empezaron los anteriores, así que repetimos nuestros descuidos. Por otra parte somos remisos a estudiar la historia que además de ser muy mentirosa, (si es la oficial) y amiga de esconderse bajo la alfombra, junto con la basura que pretendemos, las visitas, no van a notar.
Los años en que fui chica, recuerdo que las crisis nos atacaban de vez en cuando, ahí nomás se venía el golpe de estado, pero la crisis estaba sentada en la puerta de calle y pasaban cosas nefastas. Había que ajustarse el cinturón y resignarse a vivir a los saltos. Había algunos lapsos de pequeña prosperidad, pero luego había que ajustarse el cinturón y aprender a pasar el invierno sin cobijas. Y soportar las razones que nos daban nuestros nunca bien ponderados ministros de economía que iban siempre hacia el Norte para pedir asesoramiento de cómo entregar al país. Entonces se decretaba el ajuste de cinturón y el cómo milagrosamente llegaríamos a fin de mes. Se perdían los empleos, había que vender el auto, cambiarse a casa más chica y a los chicos de colegio. Hubo gente que perdía hasta los zapatos, y quien se pegaba un tiro. Los pobres, lo fueron cada día más y siempre eran tentados por grandes promesas antes de votar. Hubo ministros de economía que huían del país, otros que preferían esconder su propiedades de millones de hectáreas y otros a quienes los jubilados los hicieron deshidratar llorando de emoción por las cuitas de los estafados y jubilados.
Pero en estos últimos cincuenta años de mi vida, las crisis llegaron cada vez mas seguidas. De cajón, que alguien las provocaba. Siempre a río revuelto, los pescadores avispados consiguen la mejor pesca.
Ya en 1889, un concuñado de Roca, el Dr. Miguel Juárez Celman, nombrado presidente a dedo y gran derrochón, primero tiró manteca al techo y después tuvo que renunciar porque se había terminado la fiesta, surgieron bancos como hongos, dieron créditos a los amigos, hubo corridas bancarias, los que estaban en "la cosa", se llevaron la plata afuera y nos dieron la nueva que a la plata guardada en los bancos no había que tocarla ni que te estuvieras muriendo. Así se estrenó el primer y célebre "corralito". En la ventanilla de los bancos te sonreían pulidamente pero parecían decirnos: "andá, pedile guita a tu abuela".
Quebraron los bancos, se fundió la bolsa, se vino la revolución del 90.
Le tocó pilotear al Dr. Carlos Pellegrini, un Sr.  muy paquete, fundador del Jokey Club, que para salvarnos de los prestamistas del Imperio Británico lo solucionó echando empleados públicos, se bajaron los sueldos y se condenó al hambre al gran pueblo argentino, esta vez sin salud ni comida. Algunos oligarcas despistados hasta tuvieron que malvender sus palacetes porque no había ni para poner flores en los floreros de Sevres.
Pero se conformaron viajando a París.
Con semejante desastre se suponía que íbamos a estar quemados, pero los que mandaban, tuvieron una idea salvadora. A las cosas feas y hediondas no había que contarlas en la historia oficial (esa que nos enseñaron cuando éramos inocentes) ni siquiera mentarla. Quedaba decadente y perdíamos como en la guerra del Paraguay, que hasta perdimos la vergüenza. Ya después del primer golpe inaugurando la década infame, se fusilaron los que pedían las ocho horas de trabajo, aquello tan horrendo de la matanza de los anarquistas, lo de la forestal, las elecciones con fraude, el enriquecimiento de unos pocos y la miseria de tantos pobres.
Pero a todas de estas historias vergonzantes no las pudieron registrar en los manuales escolares, de modo que nadie se enteró de lo que hicieron para nuestro perjuicio, los que ahora tienen estatuas y los honran con nombres de departamentos, calles, y edificios públicos.
Pero ahora, hasta los pibes que recién largaron el chupete sacan a relucir lo que ya han aprendido.
Hace unos días, en Buenos Aires, un parvulito de padres amigos, se arrimó a contarme sus cuitas: me muestra el chanchito de cerámica donde guarda sus monedillas para educarse en el ahorro, señalándome: mirá  Susa, me degollaron el chanchito con mis ahorros. Mi viejo me dijo que eran para cambiárselo al kiosquero por billetes. Por cada 100$, él le da 120$ en billetes
-¿A vos qué te da? le respondí con voz de yarará al ataque.
-A mí me da 5$ y me pidió prestados los 100$.
-¿así que ahora andan de prestamistas los dos?- ya lo vamos a conversar un rato con tu padre que le está haciendo falta le acomode las ideas. El chico, algo sorprendido, me recomendó: si lo ves, decile que se los presté, no que se los di.
Como estábamos en una reunión, me fue fácil encontrarlo, al pié de una cerveza.
-Mirá Luis, me vas a sacar de un apuro ahora que te encuentro; préstame $100 por un rato, a ver si llego al fondo de un problema, dije y tendí la mano con decisión.
El Luis, sofocado, aflojó los $100, pero no pudo con su genio ¿vieja, andas en apuros?
-No, el de los apuros debes ser vos, que andas degollando chanchitos de los inocentes, con el tema de la falta de monedas.  Ustedes, los porteños son un portento en economía, al déficit doméstico se lo hacen pagar a los indefensos.- y salí a buscar al infante.
Al rato, ya le había comprado otro chanchito, pero no tenía el alegre sonido de las monedas guardadas del primer ahorro.
Para no descorazonarlo, no le dije nada de lo que le sermonié a su padre la cosa era dejar salvada una ilusión y... la figura paterna. Le di los  100$ en nombre de Luis, que pronto los metió por la ranura con una sonrisa. Che Susa, que lástima que no hacen ruidito y me chantó un beso pegoteado de mermelada.

jueves, 27 de enero de 2011

ESTAMOS EN DEUDA CON LOS PUEBLOS ORIGINARIOS.





A pesar que el gobernador de Formosa, los quiere borrar del mapa, los qom
que también son llamados tobas, una de las etnias que desde tiempos inmemoriales ha poblado el norte argentino, se niegan a ser otros desaparecidos ...y no son sólo ellos.
Parece que el gobernador de la provincia , con notable población autóctona está más cerca del pensamiento de Roca, que exterminó varias etnias que los nuevos vientos que soplan en favor de otorgarles las tierras que por derechos adquiridos les pertenecen.
Los hemos visto en la T.V. y en varios órganos periodísticos, defender su postura mediante una huelga de hambre, (siendo que el hambre en ellos es un flagelo que los sigue desde hace centurias). La tierra que a ellos se les niega, es la que regalan a los extranjeros que poco a poco y sin disimulo se van apropiando , como ya ha ocurrido con la Patagonia. 
No nos basta con lo que sale en los periódicos y las notas televisadas para saber lo que está pasando en esa provincia con detalles de una violencia desatada contra los qom para las últimas elecciones, el averiguar las cifras de la mortalidad infantil, la miseria que espanta en los adul tos y la persecusión racista que allí se practica sin que se levanten voces de reprobación ante este atropello a los Derechos Humanos pisoteados desde el poder.- ¿No era que los Derechos Humanos se habían instalado en el país y que tenían ahora plena vigencia?
Están en riesgo de desaparecer más de 4.500 personas entre ellas muchos niños que habitan 2.500 hectáreas donde se reclama otras tantas para poder siquiera alimentarse y de paso se cumpliría con la reparación histórica que se exigen ya que hay legislación que lo avala .Pero el Sr. Gobernador permanece inmutable ante lo que es "la ley", pero más lo seducen esas 2.500 hectáreas si en el revoltijo las puede ususcapear o pasarlas a nombre de terceros como se viene haciendo impunemente desde la oprobiosa "Campaña del Desierto" comandada por Julio A. Roca en su segundo genocidio. Al Sr. Gobernador lo deja ciego la teoría neoliberal que pone en práctica en su provincia.
Otros pueblos originarios, se llamen mapuches, wichis, collas, quichuas o guaraníes se suman a los qom por idénticos problemas...
Recordemos que en tiempos no muy lejanos, los mexicanos , fueron invadidos lenta y silenciosamente por los texanos y que cuando quisieron acordarse los verdaderos dueños, los invasores levantaron la bandera de los EE.UU. pasando ese territorio invadido a completarse con el estado mas extenso siendo otra estrella más de los Estados Unidos de Norte América. Por este arrebato, hasta hubo una guerra que todavía duele. Hagamos memoria y no le permitamos a este nuevo entregador lo que se viene proyectando desde su violenta manera de gobernar.
Que nuestros pobladores originarios tengan sus tierras para no morir, que no tengan que sufrir mas huelgas de hambre en una provincia de hambre centenaria, justo en tiempos en que nos llenamos la boca sólo con palabras de los Derechos Humanos.

Susana Dillon
Madres de Plaza de Mayo
Río Cuarto (Cba.)

domingo, 9 de enero de 2011

Los besos y el sexo


Por Susana Dillon


Desde que se habló de sexo, se anduvo a los tirones con el tema de que si los besos eran los provocadores de otras reacciones en cadena, si eran un mero pasatiempo para arribar a otros terrenos o si constituían una vía de escape para las emociones. Se han derramado tanques de tinta para vapulear esta costumbre en que los humanos andamos estirando la trompa.
Hay besos inocentes, de madres a hijos, de padres a niños, de compañeritos de jardín, de nietos a abuelos. Esos nada tienen que ver con el sexo, son inocuos.
Por otra parte, el beso constituye una ceremonia de afecto o de respeto o de reverencia y si se quiere de sumisión ante el poder de los más fuertes, pero con esos no se han escrito novelas ni se han filmado culebrones.
Antes, en épocas románticas, los besos se robaban, así lo atestiguan poemas y canciones. Ahora más vale, prefieren robar artículos más sólidos, sobre todo si se actúa en política o en economía. Por aquellos latrocinios hasta se declararon guerras, como la de Troya. Primero París le robó un beso a Elena y después se la llevó entera. De allí que se vino a escribir la historia de Grecia, para tortura de los chicos del secundario. En esa época se instaló el "camouflage" como recurso bélico fabricando un caballo lleno de gente adentro que fue el antecedente de lo que luego hicieron los conquistadores (pero con caballos afuera), y luego se nos metió la CIA por tierras de Latinoamérica, con caballería blindada. Versión moderna del caballo de Troya.
Hay besos de reverencia que se depositan respetuosamente en la mano, son el colmo de la ceremonia. Pero algunos, como el Homero de "Los Locos Adams", empiezan en la mano y la siguen tomándose hasta el codo, susurrando seducciones en francés con cara de fauno y miradas siniestras.
Ahora bien, el beso de amor se deposita en la boca, como quien se quiere masticar un asado. Se lo introduce en  del contricante allí, jugueteando, o donde le den cabida.
Hay un beso, unidad de "balor para boner la blata en los baíses árabes, de eso hay que breguntar al bresidente cuando se va de gira bor esos orientes".
Cada país tiene sus respetables costumbres con respecto a este acto: en México, los aztecas ni por broma se besan entre varones. Sólo de varón a mujer y metiendo en la boca contraria hasta el bigote. En París se besan varones y varones, féminas y féminas, o todos revueltos, según la circunstancia. En caso de recibir la condecoración de la Legión de Honor o si se llega a primer ministro, hay que recibir una andanada, pero bien sonoros. Hay que recordar que los franchutes inventaron el beso chupado y también el bidet.
En Italia es totalmente vulgar el beso entre varones así haya mujeres disponibles por los alrededores y sean tan apetecibles como otrora lo fueron Gina o Sophia. Los mafiosos se han dado suculentos besos mientras se ejecutaban mutuamente con ametralladoras.
En la Unión Soviética, los grandes líderes políticos se saludaban con besos en la boca, generalmente con una brutal baranda a ajos y vodka, lo cual explica por qué se hizo kaput el comunismo.
El beso, preludio del acto amoroso, entre los esquimales no se da con la boca sino con la nariz. Los muchachos se vuelven locos a los nariguetazos (sin polvos nocivos, se entiende) con las laponas, que son muy vergonzosas, pero terminan aflojando. Para hacer más cálidas aquellas noches polares, se pintan de rojo la punta de la ñata.
Los bosquimanos la complican, se besan con las orejas. La llegada de la TV a las selvas los ha aculturizado, ahora se prenden como choncacos lo mismo que en las telenovelas.
En Guatemala, él le ruega a ella, "un jetazo". De allí que los vecinos hayan acuñado la frase, "salió de Guatemala y se metió en Guatepeor".
Darse besos en público es algo así como una fanfarronada, gusto por exhibirse en el momento en que se la está pasando bomba ante una multitud de gesto avinagrado por las circunstancias del diario vivir: levantar documentos, recibir a la suegra o someterse a la política neoliberal.
He visto a fogosos amantes sepultarse por una repleta ensaladera en un coqueto restaurante, he auxiliado a parejas pegoteadas de arena en las playas empalmeradas del trópico, he presenciado en un camping a un montón de envidiosos aplaudiendo a la pareja que ejecutaba "en una pequeña carpa, un gran amor", cuando sólo estaba en los primeros escarceos del encuentro.
Pero la variante del beso que más preocupa al elemento femenino son los besos rabiosos, apasionados, olorosos y atléticos que se dan los futbolistas cuando al final de una jugada con gambetas, pases de novela y sorteando adversarios geniales convierten el gol milagroso.
Aquellos besos en racimo, en montón, entre sudores y lágrimas, arrodillados y a los tirones que se dan nuestros dioses domingueros... ¡Qué quieren, me parecen un despilfarro de energías y un pecado mortal!

viernes, 3 de diciembre de 2010

El Buen Samaritano. En la balanza de la Justicia.


Por Susana Dillon

Jamás los atribulados riocuartenses hubiéramos sospechado que en nuestra agitada vida tendríamos otra justicia más manoseada que la que emergió del caso Dalmasso.
Jamás, ni en otro bicentenario que rememorar tendremos oportunidad de ventilar tanta procacidad y saña destructiva para achacarle a la víctima más culpas y calificativos bochornosos. Es más, a la víctima la enterraron y con ella el deseo de ver , aunque fuera un minúsculo destello de "esa señora de ojos vendados que está en los tribunales..." y aunque todo Río Cuarto y su país aledaño quedó con la fundada sospecha, que el crimen no había sido provocado por los deseos concuspiscentes de algún perejil extraviado, sino por algún enamorado de bienes mal habidos que la bella y descalificada señora del country firmó a su nombre, complicando el tablero de una jugada macabra, que manipuló algún poderoso y entrometido capo político,
Todos, todos sospechamos hasta poner la cabeza sobre la hornalla al máximo, que el asunto no fue pasional ni referido al sexto mandamiento, sino más bien en sacar del medio a la que quería volar en otra dirección que la pactada. No, más bien fué un directo a la mandíbula en eso de codiciar los bienes ajenos y de yapa, mal adquiridos por algún sujeto prominente y elocuente que tuvo la brillante idea de poner en su sitio, la firma equivocada, de alguna amiga parecida a la "donna e móbile".
Pero ya estamos, los atribulados hijos del cuarto río, sospechando al cumplirse los cuatro años del triste epílogo, que este no será ni el primero ni el último caso de asesinatos sin resolver pese a quien pese y caiga quien caiga, pero siempre en la memoria colectiva.
No fue basta la violenta muerte de Nora, le siguieron el caso de Ale Flores que nos deja ante la perspectiva del causante uniformado, suelto (como si no fueran bastantes) y ahora la desaparición, en tiempos democráticos de Nicolás Sabena, el pibe de veinte años que tenía una ficha médica para respetar, que nadie observó, y menos la Justicia , que fue "recogido por una familia" que se saca el lazo de responsabilidades alegando su interés y solidaridad protectora a quien la Cámara compara con "El buen Samaritano" de la parábola bíblica, para darle mayor fuerza mística a un argumento que ensayan irrebatible porque hace mil años sería de fuerte impacto disuasivo. Los representantes de la Justicia se olvidaron leer el prontuario de los que ofrecieron el hospedaje al ahora desaparecido. Pero nuestra justicia cierra los ojos candorosamente.
Y no se si queda claro, pero cuando las sinrazones se estrellan contra la vapuleada opinión pública, que ya es veterana en tragar sapos , ahora sin tapujos ni sensatez se nos vienen con la cita mesiánica, puede llegar a ocurrir como cuando la gente (¡ojo!- no la que se logra siempre traída en ómnibus) les está diciendo que ya se pasaron de la raya. No hay más que recordar como se salvó al Perejil.